Roma se entiende caminando de plaza en plaza. Algunas son enormes y monumentales, otras pequeñas y escondidas, pero casi todas tienen algo que contar: fuentes barrocas, iglesias, obeliscos, mercados, terrazas, artistas callejeros y viajes.
En esta guía reunimos las 15 plazas de Roma más bonitas, famosas e interesantes para visitar durante un primer viaje o una escapada de varios días. Incluimos plazas históricas como Piazza Navona, lugares imprescindibles como Piazza di Spagna, rincones con mucho ambiente como Campo de’ Fiori y plazas perfectas para combinar con monumentos cercanos.
Al final del artículo encontrarán un mapa con las plazas de Roma y varios consejos para organizar el recorrido según la zona donde se alojen o el tiempo disponible.

Plazas de Roma en pocas palabras
- Las PLazas más famosas: Piazza Navona, Piazza di Spagna, Plaza de San Pedro, Piazza del Popolo y Piazza di Trevi.
- Las más bonitas para fotos: Piazza Navona, Piazza della Rotonda, Piazza del Campidoglio y Santa Maria in Trastevere.
- Las mejores con fuentes: Piazza Navona, Piazza Barberini, Piazza di Trevi, Piazza della Rotonda y Piazza Mattei.
- Ruta fácil a pie: Plaza de España → Fontana di Trevi → Piazza Colonna → Panteón → Piazza Navona → Campo de’ Fiori.
Tomar un helado frente a una fuente, sentarse a mirar la vida pasar, escuchar músicos callejeros o cruzarse con un mercadillo navideño: las plazas de Roma son mucho más que simples puntos en el mapa. Son parte de la experiencia romana, de esas que no se reservan, no tienen horario y casi siempre terminan regalando alguna foto bonita.
En muchas plazas encontrarán fuentes históricas, iglesias, palacios, terrazas, mercados, artistas callejeros y eventos durante el año, desde celebraciones de Navidad hasta Carnaval, conciertos o fiestas de fin de año. Cada una tiene su propio ambiente: algunas son monumentales, otras más escondidas, y otras directamente parecen diseñadas para hacerles caminar “solo cinco minutos más”. Spoiler: en Roma nunca son cinco minutos.
La mejor forma de descubrirlas es caminando por el centro histórico, combinándolas con monumentos cercanos como el Panteón, la Fontana di Trevi, el Vaticano, el Coliseo o Trastevere. Pueden seguir una ruta organizada o dejarse llevar un poco, que en Roma perderse también forma parte del plan.
Estas son las 15 plazas más bonitas de Roma que les recomendamos visitar durante el viaje:
Plazas de Roma que visitar
Al final del artículo encontrarán un mapa con las plazas de Roma más importantes, ideal para organizar el recorrido por zonas y no ir cruzando la ciudad como pollo sin GPS.
1. Piazza Navona

Piazza Navona es una de las plazas más famosas, bonitas y monumentales de Roma. Si es la primera vez que visitan la ciudad, debería estar sí o sí en el itinerario: tiene fuentes barrocas, palacios elegantes, una iglesia espectacular, ambiente a casi cualquier hora y esa forma alargada tan particular que la hace diferente a otras plazas romanas.
Lo curioso es que Piazza Navona no nació como plaza, sino como estadio romano. Bajo el pavimento actual se conservan restos del Estadio de Domiciano, construido en el siglo I d.C. para competiciones atléticas. De ahí viene su forma ovalada y alargada, que todavía hoy se reconoce perfectamente cuando la miran desde una de sus entradas.
En el siglo XVII, durante el papado de Inocencio X Pamphilj, la plaza se transformó en uno de los grandes escenarios barrocos de Roma. Y vaya transformación: Bernini, Borromini, fuentes, obelisco, palacios… Roma cuando se pone barroca no sabe parar, y nosotros felizmente tampoco.
- Qué ver en Piazza Navona: la Fontana dei Quattro Fiumi, la Fontana del Moro, la Fontana del Nettuno, la iglesia de Sant’Agnese in Agone, el Palazzo Pamphilj y el acceso a los restos arqueológicos del antiguo Estadio de Domiciano.
- La fuente más importante: en el centro de la plaza está la Fontana dei Quattro Fiumi, obra de Gian Lorenzo Bernini. Sus figuras representan cuatro grandes ríos de los continentes conocidos en la época: el Danubio, el Ganges, el Nilo y el Río de la Plata. Sobre la fuente se levanta el obelisco, que completa una de las imágenes más famosas de Roma.
- Las otras dos fuentes: en los extremos de la plaza se encuentran la Fontana del Moro y la Fontana del Nettuno. Son más pequeñas que la fuente central, pero ayudan muchísimo a crear ese efecto escenográfico tan bonito de Piazza Navona.
- Sant’Agnese in Agone: la iglesia que domina uno de los lados de la plaza está vinculada a la figura de Santa Inés y fue iniciada por Girolamo y Carlo Rainaldi. Después intervino Francesco Borromini, que modificó la fachada y le dio ese perfil cóncavo tan elegante que encaja perfectamente con la plaza.
- Restos del Estadio de Domiciano: si quieren entender mejor el origen de Piazza Navona, pueden visitar los Sotterranei di Piazza Navona, situados bajo la plaza. Es una visita breve y muy interesante para ver cómo la Roma actual está literalmente construida sobre la antigua.
- Mejor momento para visitarla: temprano por la mañana si quieren verla con menos gente y hacer fotos tranquilas; al atardecer si buscan ambiente. De noche también es preciosa, con las fuentes iluminadas y la plaza mucho más teatral.
- Cuánto tiempo dedicarle: unos 30-45 minutos para verla con calma, hacer fotos y entrar en la iglesia si está abierta. Si añaden la visita a los restos del Estadio de Domiciano, calculen al menos 1 hora más.
- Cómo llegar: Piazza Navona está en pleno centro histórico y no tiene metro justo al lado. Lo más cómodo es llegar caminando desde el Panteón, Campo de’ Fiori, Largo di Torre Argentina o Castel Sant’Angelo. Desde Termini pueden acercarse en autobús hacia Corso Vittorio Emanuele II y continuar a pie unos minutos. Antes de viajar, revisen las líneas actualizadas de transporte urbano, porque en Roma los cambios de recorrido son deporte local.
- Qué ver cerca de Piazza Navona: Pasquino, Via dei Coronari, Santa Maria della Pace, San Luigi dei Francesi, Sant’Agostino, Sant’Ivo alla Sapienza, Palazzo Altemps, Campo de’ Fiori y el Panteón.
Si quieren profundizar más en su historia, fuentes y restos arqueológicos, pueden leer nuestra guía dedicada a Piazza Navona en Roma.
También pueden conocer esta zona con un tour en español por las plazas y fuentes más bellas de Roma, una buena opción si quieren entender mejor el contexto histórico sin limitarse a “qué bonita la fuente”.
2. Piazza di Spagna

Piazza di Spagna, o Plaza de España, es una de las plazas más famosas y fotografiadas de Roma. Está en pleno corazón del Tridente romano, una de las zonas más elegantes del centro, rodeada de calles comerciales, hoteles históricos, boutiques de lujo y rincones perfectos para seguir caminando hacia la Fontana di Trevi, Via del Corso o Piazza del Popolo.
Su imagen más conocida es la Scalinata di Trinità dei Monti, la gran escalinata que une la plaza con la iglesia de Trinità dei Monti, situada en la parte alta. Es uno de esos lugares que siempre aparece en fotos, películas y postales de Roma, aunque en temporada alta también aparece bastante gente. Muchísima. Nivel “¿dónde termina la escalera y dónde empieza el grupo turístico?”.
El nombre de la plaza viene del Palazzo di Spagna, sede de la Embajada de España ante la Santa Sede desde el siglo XVII. Por eso, aunque estemos en Roma, esta plaza tiene ese guiño español que la hace todavía más reconocible para los viajeros hispanohablantes.
- Qué ver en Piazza di Spagna: la Scalinata di Trinità dei Monti, la Fontana della Barcaccia, la iglesia de Trinità dei Monti, la Columna de la Inmaculada, la Casa Keats-Shelley y las calles comerciales que salen desde la plaza.
- La escalinata: fue construida en el siglo XVIII para conectar la plaza con la iglesia de Trinità dei Monti. Su forma teatral, en varios tramos y terrazas, la convierte en uno de los puntos más escénicos de Roma. Desde la parte alta se obtiene una bonita vista de la plaza y de las calles del centro.
- Fontana della Barcaccia: está situada a los pies de la escalinata y tiene forma de barca semihundida. Fue realizada por Pietro Bernini entre 1626 y 1629, con posible intervención de su hijo Gian Lorenzo Bernini. Es una fuente baja y muy particular, alimentada originalmente por el Acueducto Vergine, el mismo acueducto histórico relacionado con varias fuentes del centro de Roma.
- Trinità dei Monti: la iglesia domina la plaza desde lo alto de la escalinata. Merece la pena subir no solo por la iglesia, sino también por la vista. Es una subida corta, pero con calor romano puede sentirse como una mini etapa del Giro d’Italia, versión turística.
- Calles cercanas: desde Piazza di Spagna salen algunas de las calles más conocidas para ir de compras o simplemente pasear: Via dei Condotti, famosa por sus tiendas de lujo; Via del Babuino, que conecta con Piazza del Popolo; Via Frattina y Via Borgognona. Aunque no compren nada, la zona es preciosa para caminar.
- Mejor momento para visitarla: temprano por la mañana si quieren fotos más tranquilas; al atardecer si buscan ambiente. De noche también tiene mucho encanto, sobre todo cuando la escalinata y las fachadas están iluminadas.
- Cuánto tiempo dedicarle: unos 20-30 minutos para ver la plaza, la fuente, subir la escalinata y hacer fotos. Si entran en la iglesia, visitan la Casa Keats-Shelley o recorren las calles comerciales, calculen al menos 1 hora.
- Cómo llegar: la forma más cómoda es en metro, bajando en la estación Spagna, línea A. También pueden llegar caminando desde Fontana di Trevi, Piazza del Popolo, Via del Corso o Ara Pacis. Para moverse en transporte público por Roma, conviene revisar siempre las actualizaciones de ATAC, porque obras y desvíos aparecen cuando menos se les invita.
- Qué ver cerca de Piazza di Spagna: Casa Keats-Shelley, Via dei Condotti, Via del Babuino, Trinità dei Monti, Fontana di Trevi, Ara Pacis, Piazza del Popolo, Piazza Colonna y Villa Borghese.
Si quieren incluirla en una ruta a pie, una buena combinación es: Piazza del Popolo → Via del Babuino → Piazza di Spagna → Fontana di Trevi → Piazza Colonna. Es un recorrido muy cómodo por el centro de Roma, ideal para una mañana o una tarde, con muchas paradas bonitas y demasiadas tentaciones de café, helado y escaparates.
3. Campo de’ Fiori

Campo de’ Fiori es una de las plazas con más vida del centro histórico de Roma. No tiene la monumentalidad barroca de Piazza Navona ni la elegancia de Piazza di Spagna, pero tiene algo que engancha: mercado por la mañana, terrazas, callejuelas bonitas alrededor y un ambiente muy romano, de esos que mezclan historia, ruido, flores, turistas, vecinos y camareros esquivando mesas como si fueran pilotos de Fórmula 1.
Su nombre significa literalmente “campo de flores”, porque antiguamente esta zona era un espacio abierto lleno de vegetación. Es, además, la única plaza monumental del centro histórico de Roma que no tiene una iglesia o basílica, algo bastante raro en una ciudad donde giras una esquina y te aparece una iglesia, una columna romana o ambas cosas a la vez.
Campo de’ Fiori fue pavimentada en el siglo XV y, con el tiempo, se llenó de tabernas, posadas y comercios ligados al paso de peregrinos y viajeros. Desde 1869 acoge el famoso mercado de Campo de’ Fiori, que antes se realizaba en Piazza Navona y que tradicionalmente se instala por las mañanas, de lunes a sábado.
- Qué ver en Campo de’ Fiori: el mercado matinal, la estatua de Giordano Bruno, las terrazas de la plaza, la cercana Piazza Farnese, Via del Pellegrino, Via dei Cappellari y algunos de los rincones más fotogénicos del centro histórico.
- El mercado: es uno de los mercados más conocidos de Roma. Por la mañana encontrarán puestos de frutas, verduras, flores, especias, productos gastronómicos y recuerdos. Hoy es bastante turístico, sí, pero sigue siendo una parada agradable si pasan por la zona temprano.
- La estatua de Giordano Bruno: en el centro de la plaza se alza la figura del filósofo dominico Giordano Bruno, quemado en la hoguera en este mismo lugar en el año 1600. La estatua le da a la plaza un aire más serio y recuerda que Campo de’ Fiori también fue escenario de ejecuciones públicas.
- La antigua fuente: Campo de’ Fiori tuvo en el pasado una fuente diseñada por Giacomo della Porta en el siglo XVI, conocida como la Fontana della Terrina. Fue retirada para colocar el monumento a Giordano Bruno y más tarde reconstruida en Piazza della Chiesa Nuova. La fuente actual de Campo de’ Fiori es una copia posterior relacionada con aquella historia.
- De día y de noche: por la mañana la plaza funciona como mercado; por la tarde se transforma poco a poco en zona de terrazas; y por la noche tiene bastante ambiente, sobre todo en temporada alta. Es una plaza viva, pero también puede ser ruidosa, así que no la imaginaría como un rincón silencioso para meditar sobre la vida. Para eso, mejor una iglesia… que aquí justamente no hay.
- Mejor momento para visitarla: por la mañana si quieren ver el mercado; al atardecer si buscan ambiente para tomar algo. Si quieren fotos más tranquilas, conviene llegar temprano, antes de que la plaza se llene de puestos y gente.
- Cuánto tiempo dedicarle: unos 20-30 minutos si solo pasan por la plaza y ven el mercado; alrededor de 1 hora si quieren recorrer las calles cercanas, entrar en alguna tienda o tomar algo.
- Cómo llegar: Campo de’ Fiori no tiene metro cerca. Lo más cómodo es llegar caminando desde Piazza Navona, Piazza Farnese, Largo di Torre Argentina o el Panteón. Desde otras zonas de Roma pueden acercarse en autobús hasta Corso Vittorio Emanuele II y seguir a pie unos minutos.
- Qué ver cerca de Campo de’ Fiori: Arco degli Acetari, Piazza del Biscione, Piazza Farnese, Palazzo Farnese, Via Giulia, Galleria Spada, Largo di Torre Argentina, Sant’Andrea della Valle, el barrio judío de Roma y Piazza Navona.
4. Piazza Barberini

Piazza Barberini es una de esas plazas de Roma que muchos cruzan de camino hacia la Fontana di Trevi, Via Veneto o el Palacio Barberini, pero que merece una parada con calma. No es una plaza silenciosa ni especialmente “romántica”, porque el tráfico romano aquí también quiere su minuto de gloria, pero conserva dos joyas barrocas firmadas por Gian Lorenzo Bernini.
La plaza toma su nombre del cercano Palazzo Barberini, una de las grandes residencias nobiliarias de Roma y hoy sede de la Galleria Nazionale d’Arte Antica. Durante el siglo XVII, esta zona quedó muy ligada a la poderosa familia Barberini y al papa Urbano VIII, uno de los grandes mecenas de Bernini.
El gran protagonista de la plaza es la Fontana del Tritone, situada en el centro. Fue realizada por Bernini entre 1642 y 1643 y representa al dios Tritón sobre una enorme concha sostenida por cuatro delfines. Si se fijan bien, verán también las abejas, símbolo heráldico de la familia Barberini. En Roma hasta los símbolos familiares terminan convertidos en decoración monumental, porque aquí la discreción barroca nunca fue un deporte nacional.
- Qué ver en Piazza Barberini: la Fontana del Tritone, la Fontana delle Api, el cercano Palazzo Barberini, Via Veneto y varias iglesias importantes de la zona.
- Fontana del Tritone: es una de las fuentes barrocas más importantes de Roma. Bernini no la concibió como una simple fuente decorativa, sino como una obra escultórica completa, donde el agua, la figura del Tritón, los delfines y la concha forman una sola escena en movimiento.
- Fontana delle Api: es mucho más pequeña y fácil de pasar por alto, pero tiene mucho encanto. Fue realizada por Bernini en 1644 y está decorada con abejas, el emblema de los Barberini. Se encuentra junto a Via Veneto, a pocos pasos de la fuente principal.
- Palazzo Barberini: si tienen tiempo, merece mucho la pena acercarse al palacio. En su interior se encuentra la Galleria Nazionale d’Arte Antica, con obras de grandes artistas como Caravaggio, Rafael, Bernini, Guido Reni o Pietro da Cortona.
- Via Veneto: desde Piazza Barberini comienza una de las calles más conocidas de Roma, famosa por la época de la Dolce Vita, sus hoteles históricos y su ambiente elegante. Hoy no es exactamente la Roma de Fellini, pero sigue teniendo ese aire cinematográfico que invita a mirar escaparates y caminar sin mucha prisa.
- Mejor momento para visitarla: temprano por la mañana o al atardecer, cuando la luz mejora mucho las fotos de la Fontana del Tritone. A mediodía suele haber más tráfico y menos encanto, digámoslo con cariño.
- Cuánto tiempo dedicarle: unos 15-20 minutos si solo quieren ver las fuentes y hacer fotos. Si visitan Palazzo Barberini o la cercana Cripta de los Capuchinos, calculen bastante más tiempo.
- Cómo llegar: la forma más cómoda es en metro, bajando en la parada Barberini, línea A. También pueden llegar caminando desde Fontana di Trevi, Piazza di Spagna, Via Veneto o el Quirinale.
- Qué ver cerca de Piazza Barberini: Palazzo Barberini, Via Veneto, la iglesia de Santa Maria della Concezione dei Cappuccini y su famosa cripta, Santa Maria della Vittoria, Piazza del Quirinale y la Fontana di Trevi.
5. Piazza della Repubblica

Piazza della Repubblica es una de las plazas monumentales más elegantes de Roma y una de las primeras que muchos viajeros ven al llegar, porque está muy cerca de la estación Termini. Es grande, semicircular, con tráfico alrededor —Roma siendo Roma— y una fuente espectacular en el centro.
Antiguamente se conocía como Piazza dell’Esedra, porque su forma sigue el trazado de la gran exedra de las Termas de Diocleciano. A finales del siglo XIX, el arquitecto Gaetano Koch diseñó los edificios porticados que abrazan la plaza y que todavía hoy le dan ese aspecto tan escenográfico.
El elemento más llamativo es la Fontana delle Naiadi, una de las fuentes más importantes de la Roma moderna. Sus esculturas de bronce representan cuatro ninfas relacionadas con distintas formas del agua: océanos, ríos, lagos y aguas subterráneas. En el centro se alza la figura de Glauco con un delfín, de cuya boca sale el gran chorro central.
- Qué ver en Piazza della Repubblica: la Fontana delle Naiadi, los edificios porticados de la antigua exedra, la Basílica de Santa Maria degli Angeli e dei Martiri, las cercanas Termas de Diocleciano y el entorno de Via Nazionale.
- Fontana delle Naiadi: fue realizada entre finales del siglo XIX y comienzos del XX, con esculturas de Mario Rutelli. Es considerada uno de los mejores ejemplos del estilo liberty en Roma. Después de su restauración finalizada en 2025, vuelve a lucir como uno de los grandes monumentos de la zona.
- Santa Maria degli Angeli e dei Martiri: esta basílica es una sorpresa absoluta. Desde fuera puede parecer una ruina de ladrillo más —Roma tiene ese talento para esconder maravillas—, pero en realidad fue diseñada por Miguel Ángel dentro de una parte de las antiguas Termas de Diocleciano. En el interior pueden ver la famosa Línea Meridiana o Clementina, una gran línea astronómica trazada en el pavimento.
- Termas de Diocleciano: justo al lado se encuentran los restos de uno de los complejos termales más grandes de la Roma antigua, hoy parte del Museo Nacional Romano. Si les interesa la arqueología romana, es una visita muy recomendable y menos masificada que otros lugares del centro.
- Mejor momento para visitarla: funciona muy bien como primera parada si llegan a Termini, o como cierre de una ruta por Via Nazionale, Quirinale y Barberini. De noche, la fuente iluminada gana bastante, aunque la zona mantiene mucho movimiento de tráfico.
- Cuánto tiempo dedicarle: unos 15-20 minutos si solo quieren ver la plaza y la fuente. Si entran en la basílica o visitan las Termas de Diocleciano, calculen al menos 1-2 horas más.
- Cómo llegar: la parada de metro es Repubblica, línea A. También pueden llegar caminando desde Termini en pocos minutos. Ojo: en el texto anterior aparecía “líneas A y B”, pero la estación Repubblica pertenece a la línea A; la línea B pasa por Termini.
- Qué ver cerca de Piazza della Repubblica: Santa Maria degli Angeli e dei Martiri, Termas de Diocleciano, Palazzo Massimo alle Terme, estación Termini, Via Nazionale, Santa Maria della Vittoria y Piazza Barberini.
6. Piazza Colonna

Piazza Colonna es una de las plazas más céntricas y políticas de Roma. Está situada junto a Via del Corso, a medio camino entre la Fontana di Trevi, el Panteón y Piazza di Spagna, así que probablemente pasarán por aquí aunque no la busquen. Roma hace mucho eso: te lleva de una maravilla a otra y de paso te planta una columna imperial de 30 metros como quien no quiere la cosa.
El gran símbolo de la plaza es la Columna de Marco Aurelio, también conocida como Columna Antonina. Fue levantada entre finales del siglo II d.C. para celebrar las campañas militares del emperador Marco Aurelio contra los pueblos germanos y sármatas. Su relieve en espiral recuerda mucho a la Columna Trajana, aunque aquí las escenas tienen un tono más dramático y militar.
La columna conserva una escalera interior en espiral y en su parte superior no está la estatua original de Marco Aurelio, sino una estatua de San Pablo, colocada en 1589 durante el pontificado de Sixto V. Es uno de esos cambios muy romanos: emperador pagano abajo, santo cristiano arriba, y todos conviviendo en el mismo paisaje urbano.
- Qué ver en Piazza Colonna: la Columna de Marco Aurelio, la fuente de Giacomo della Porta, el Palazzo Chigi, el Palazzo Wedekind, el Palazzo Ferrajoli y la cercana Galleria Alberto Sordi.
- Columna de Marco Aurelio: mide unos 30 metros de altura y está decorada con un largo relieve en espiral que narra episodios de las guerras marcomanas. Si les gusta la Roma imperial, merece la pena detenerse unos minutos y mirar los detalles, aunque desde abajo algunos parezcan “mini soldados haciendo mini batallas”.
- Fuente de Piazza Colonna: fue diseñada por Giacomo della Porta y realizada entre 1575 y 1577 por Leonardo Sormani. Está hecha con mármoles de distintos colores y decorada con elementos marinos. No es tan famosa como otras fuentes de Roma, pero encaja muy bien con la elegancia de la plaza.
- Palazzo Chigi: es uno de los edificios más importantes de la plaza, ya que actualmente es la sede de la Presidencia del Consejo de Ministros de Italia. Por eso Piazza Colonna suele tener presencia policial, periodistas y algo de movimiento institucional.
- Palazzo Wedekind y Palazzo Ferrajoli: completan el marco monumental de la plaza. Son edificios elegantes que ayudan a entender por qué esta zona ha sido durante siglos un punto importante del poder político y social de Roma.
- Galleria Alberto Sordi: situada junto a la plaza, es una elegante galería comercial cubierta, antes conocida como Galleria Colonna. Puede ser una parada rápida si quieren descansar del sol, mirar escaparates o simplemente ver un interior bonito del centro romano.
- Mejor momento para visitarla: cualquier momento del día funciona bien, porque está en una zona de paso. Para fotos, mejor por la mañana o al final de la tarde, cuando la luz no cae tan dura sobre la columna.
- Cuánto tiempo dedicarle: unos 10-15 minutos son suficientes para ver la plaza, la columna y la fuente. Si entran en la Galleria Alberto Sordi o siguen hacia Palazzo Chigi y Via del Corso, calculen algo más.
- Cómo llegar: lo más fácil es llegar caminando desde Fontana di Trevi, Piazza di Spagna, Panteón o Via del Corso. La parada de metro más cercana suele ser Spagna, línea A, aunque dependiendo de la ruta también puede convenir bajar en Barberini o llegar en autobús por el centro.
- Qué ver cerca de Piazza Colonna: Fontana di Trevi, Palazzo Doria Pamphilj, Panteón, Piazza della Rotonda, Piazza di Spagna, Via del Corso, Piazza di Pietra e Iglesia del Gesù.
7. Piazza del Popolo

Piazza del Popolo es una de las plazas más grandes, elegantes y escenográficas de Roma. Está situada en el extremo norte del centro histórico, justo donde comienzan tres calles importantísimas: Via del Corso, Via del Babuino y Via di Ripetta. Este conjunto se conoce como el Tridente romano, una de las zonas más bonitas para pasear por Roma.
Durante siglos, esta plaza fue una de las grandes puertas de entrada a la ciudad para quienes llegaban desde el norte por la antigua Via Flaminia. Hoy sigue funcionando como una entrada espectacular al centro: amplia, simétrica, con iglesias, fuentes, un obelisco egipcio y la terraza del Pincio justo encima. Vamos, una plaza con complejo de escenario teatral… y con razón.
Su aspecto actual se debe sobre todo al arquitecto Giuseppe Valadier, que a comienzos del siglo XIX reorganizó la plaza con forma elíptica, jardines, rampas hacia el Pincio y fuentes monumentales. Gracias a ese diseño, Piazza del Popolo es una de las plazas más ordenadas y fotogénicas de Roma.
- Qué ver en Piazza del Popolo: el Obelisco Flaminio, las iglesias gemelas de Santa Maria in Montesanto y Santa Maria dei Miracoli, la Basílica de Santa Maria del Popolo, la Porta del Popolo, las fuentes laterales y las vistas desde la Terraza del Pincio.
- Obelisco Flaminio: está en el centro de la plaza y es uno de los obeliscos más importantes de Roma. Fue traído desde Egipto en época de Augusto y más tarde trasladado desde el Circo Máximo a Piazza del Popolo por orden del papa Sixto V en 1589. Mide unos 24 metros sin contar la base.
- Las iglesias gemelas: al inicio de Via del Corso verán dos iglesias casi simétricas: Santa Maria in Montesanto y Santa Maria dei Miracoli. No son idénticas al cien por cien, pero crean una de las imágenes más reconocibles de la plaza.
- Santa Maria del Popolo: es una de las iglesias más interesantes de Roma para los amantes del arte. En su interior pueden ver la Capilla Chigi, diseñada por Rafael y completada con intervención de Bernini, y la Capilla Cerasi, donde se conservan dos obras fundamentales de Caravaggio: La conversión de San Pablo y La crucifixión de San Pedro.
- Porta del Popolo: se encuentra junto a la basílica y corresponde a la antigua Porta Flaminia, una de las entradas históricas de Roma. La fachada interna fue realizada por Bernini para recibir a Cristina de Suecia en 1655, así que incluso la puerta tiene su dosis de teatro barroco.
- Terraza del Pincio: desde la plaza pueden subir hacia el Mirador del Pincio, uno de los mejores puntos panorámicos de Roma. Desde arriba se ve toda la plaza, el Tridente y, al fondo, la cúpula de San Pedro. Al atardecer es una maravilla, aunque no serán los únicos con esa brillante idea.
- Mejor momento para visitarla: por la mañana si quieren verla con menos gente; al atardecer si quieren subir al Pincio y disfrutar una de las vistas más bonitas de Roma. De noche también tiene mucho encanto, especialmente con las iglesias iluminadas.
- Cuánto tiempo dedicarle: unos 30-45 minutos para recorrer la plaza, hacer fotos y subir al Pincio. Si entran en Santa Maria del Popolo para ver las obras de Caravaggio y la Capilla Chigi, calculen al menos 1 hora.
- Cómo llegar: la forma más cómoda es en metro, bajando en Flaminio – Piazza del Popolo, línea A. También pueden llegar en tranvía hasta Flaminio, línea 2, o caminando desde Piazza di Spagna por Via del Babuino.
- Qué ver cerca de Piazza del Popolo: Santa Maria del Popolo, Terraza del Pincio, Villa Borghese, Via del Babuino, Piazza di Spagna, Via del Corso, Ara Pacis y Casa Keats-Shelley.
8. Piazza del Quirinale

Piazza del Quirinale es una de las plazas más elegantes y panorámicas de Roma. Está situada sobre el Monte Quirinal, una de las siete colinas de la ciudad, y combina historia antigua, poder político, arte monumental y una de esas vistas que aparecen de golpe cuando uno ya pensaba que Roma no podía ponerse más teatral.
El gran edificio que domina la plaza es el Palazzo del Quirinale, residencia oficial del Presidente de la República Italiana. Antes fue residencia papal y, durante un periodo, residencia de los reyes de Italia. Vamos, que si las paredes hablaran, necesitaríamos varios días y un café doble.
En el centro de la plaza se encuentra la monumental Fontana dei Dioscuri, también llamada Fontana di Monte Cavallo. Representa a los gemelos Cástor y Pólux sujetando sus caballos, acompañados por un obelisco. Las esculturas son antiguas y proceden del área de las Termas de Constantino, mientras que el conjunto actual fue reorganizado a lo largo de los siglos hasta dar forma a la plaza que vemos hoy.
- Qué ver en Piazza del Quirinale: el Palazzo del Quirinale, la Fontana dei Dioscuri, el obelisco central, el Palazzo della Consulta, las Scuderie del Quirinale y la vista panorámica hacia los tejados de Roma.
- Palazzo del Quirinale: es una de las sedes institucionales más importantes de Italia. Actualmente es la residencia oficial del Presidente de la República, pero su historia está ligada también a papas y reyes. Algunas zonas del palacio se pueden visitar con reserva previa, según calendario y disponibilidad oficial.
- Fontana dei Dioscuri: el grupo escultórico central muestra a Cástor y Pólux, los gemelos de la mitología grecorromana, sujetando sus caballos. Por eso la plaza también fue conocida como Monte Cavallo. Es uno de los conjuntos monumentales más reconocibles del Quirinale.
- Palazzo della Consulta: está frente al Palazzo del Quirinale y actualmente es sede de la Corte Constitucional italiana. Junto con las Scuderie y el palacio presidencial, ayuda a crear ese ambiente institucional tan característico de la plaza.
- Scuderie del Quirinale: antiguas caballerizas papales, hoy funcionan como espacio expositivo. Suelen acoger exposiciones temporales importantes, así que conviene revisar la programación si les interesa el arte.
- Las vistas: desde la zona de la plaza y la terraza cercana se obtienen bonitas vistas de Roma, especialmente hacia el centro histórico. No es el mirador más famoso de la ciudad, pero sí uno de los más cómodos si están caminando entre Trevi, Barberini y Via Nazionale.
- Cambio de guardia: puede ser interesante si coincide con su visita, pero no conviene presentarlo como algo fijo todos los días a una hora determinada. Los cambios solemnes se anuncian en la agenda oficial del Quirinale y pueden variar según la temporada o los eventos institucionales.
- Mejor momento para visitarla: al final de la tarde, cuando la luz cae sobre los edificios y la plaza se vuelve más tranquila. También es una buena parada si vienen desde la Fontana di Trevi y quieren alejarse un poco del gentío.
- Cuánto tiempo dedicarle: unos 15-20 minutos para ver la plaza, la fuente y disfrutar la vista. Si visitan una exposición en las Scuderie del Quirinale o el Palazzo del Quirinale, calculen bastante más tiempo.
- Cómo llegar: pueden llegar caminando desde la Fontana di Trevi, Piazza Barberini, Via Nazionale o Piazza Venezia. La parada de metro más cercana es Barberini, línea A, aunque desde allí hay una subida.
- Qué ver cerca de Piazza del Quirinale: Fontana di Trevi, Scuderie del Quirinale, Palazzo Barberini, Piazza Barberini, Via Nazionale, Mercado de Trajano, Palacio Doria Pamphilj y Piazza Venezia.
9. Piazza del Campidoglio

Piazza del Campidoglio, o Plaza del Capitolio, es una de las plazas más importantes de Roma desde el punto de vista histórico, artístico y simbólico. Está situada en la cima de la colina Capitolina, uno de los lugares más antiguos y representativos de la ciudad, justo entre Piazza Venezia y el Foro Romano.
La plaza actual fue diseñada por Miguel Ángel en el siglo XVI por encargo del papa Pablo III, que quería transformar el Campidoglio en un espacio monumental digno de recibir al emperador Carlos V. Miguel Ángel no llegó a ver terminada la obra, pero su proyecto marcó para siempre el aspecto de la plaza: armoniosa, teatral, elegante y orientada hacia la nueva Roma cristiana, no hacia el antiguo Foro.
Para llegar a la plaza se sube por la Cordonata, una rampa escalonada también diseñada por Miguel Ángel. Es amplia y suave, pensada originalmente para poder subir incluso a caballo. Hoy es una de las entradas más escénicas de Roma, aunque si vienen con calor de agosto puede sentirse menos “entrada triunfal” y más “¿por qué traje esta mochila?”.
- Qué ver en Piazza del Campidoglio: la Cordonata, la estatua ecuestre de Marco Aurelio, el Palazzo Senatorio, el Palazzo dei Conservatori, el Palazzo Nuovo, los Museos Capitolinos, la copia de la Lupa Capitolina y las vistas hacia el Foro Romano.
- El diseño de Miguel Ángel: la plaza tiene forma trapezoidal y un pavimento geométrico muy reconocible. Los edificios están colocados de manera que crean una sensación de equilibrio y perspectiva. Es una de las obras maestras del urbanismo renacentista en Roma.
- Estatua ecuestre de Marco Aurelio: en el centro de la plaza verán una copia de la famosa estatua ecuestre del emperador. El original se conserva dentro de los Museos Capitolinos, en el Palacio de los Conservadores, para protegerlo del deterioro.
- Museos Capitolinos: ocupan el Palazzo dei Conservatori y el Palazzo Nuovo, y son considerados uno de los museos públicos más antiguos del mundo. En su interior pueden ver obras fundamentales como la Loba Capitolina, el original de la estatua de Marco Aurelio, esculturas clásicas, frescos y una colección arqueológica espectacular.
- Lupa Capitolina: la famosa loba que amamanta a Rómulo y Remo es uno de los símbolos de Roma. La escultura original está en los Museos Capitolinos; la que suelen ver en el exterior o en reproducciones de la zona es una copia. Es un buen ejemplo de cómo Roma convierte una leyenda en icono urbano, y de paso en souvenir hasta en imanes de nevera.
- Palazzo Senatorio: domina el fondo de la plaza y hoy es sede del Ayuntamiento de Roma. Su fachada actual forma parte del proyecto iniciado por Miguel Ángel y terminado después de su muerte.
- Vistas al Foro Romano: desde la parte posterior y los laterales del Campidoglio se obtienen algunas de las mejores vistas gratuitas del Foro Romano. Es una parada imprescindible para hacer fotos, especialmente al atardecer.
- Mejor momento para visitarla: al atardecer, cuando la luz cae sobre la plaza y el Foro Romano. Por la mañana suele estar más tranquila, especialmente si llegan antes de que se llenen Piazza Venezia y la zona del Vittoriano.
- Cuánto tiempo dedicarle: unos 30-45 minutos para subir, ver la plaza, hacer fotos y asomarse al mirador del Foro. Si entran en los Museos Capitolinos, calculen al menos 2 horas.
- Cómo llegar: pueden llegar caminando desde Piazza Venezia, Foro Romano, Coliseo o Barrio Judío. En transporte público, la parada más práctica suele ser Venezia, servida por varias líneas de autobús y tranvía. Desde allí se sube a pie por la Cordonata.
- Qué ver cerca de Piazza del Campidoglio: Museos Capitolinos, Basílica de Santa Maria in Aracoeli, Monumento a Víctor Manuel II, Piazza Venezia, Foro Romano, Teatro de Marcelo, Barrio Judío y Cárcel Mamertina.
10. Plaza de San Pedro

La Plaza de San Pedro, o Piazza San Pietro, es una de las plazas más famosas del mundo y el gran corazón monumental del Vaticano. Aunque técnicamente está en la Ciudad del Vaticano, para la mayoría de viajeros forma parte inseparable de una visita a Roma. Y con razón: pocas entradas a una basílica son tan teatrales como esta.
La plaza fue diseñada por Gian Lorenzo Bernini entre 1656 y 1667, durante el pontificado de Alejandro VII. Su enorme columnata abraza el espacio frente a la Basílica de San Pedro y crea una de las imágenes más reconocibles de Roma. Bernini no hacía plazas: montaba escenarios urbanos con vocación de eternidad.
El diseño tiene forma elíptica y está pensado para acoger a miles de fieles durante grandes celebraciones, audiencias y eventos religiosos. Además, si se colocan sobre los discos de mármol del pavimento, cerca del obelisco, pueden ver uno de los efectos ópticos más curiosos de la plaza: las filas de columnas parecen alinearse y convertirse en una sola.
- Qué ver en la Plaza de San Pedro: la Basílica de San Pedro, la columnata de Bernini, el Obelisco Vaticano, las dos fuentes monumentales, las estatuas de santos sobre la columnata y la vista de la cúpula diseñada por Miguel Ángel.
- La columnata de Bernini: rodea la plaza con cuatro filas de columnas y crea el famoso “abrazo” simbólico hacia los fieles. Sobre la parte superior se alinean numerosas estatuas de santos, que completan el efecto monumental del conjunto.
- El Obelisco Vaticano: se alza en el centro de la plaza y está realizado en granito rojo. Fue llevado a Roma en época del emperador Calígula y colocado en su posición actual en 1586 por Domenico Fontana, por orden del papa Sixto V. Con la base y la cruz alcanza casi 40 metros de altura.
- Las fuentes: a ambos lados del obelisco se encuentran dos fuentes monumentales casi gemelas, colocadas de forma simétrica dentro de la plaza. Una está vinculada a Carlo Maderno y la otra a Bernini, y juntas equilibran visualmente el espacio central.
- La Basílica de San Pedro: domina toda la plaza y es una de las iglesias más importantes del mundo. La entrada a la basílica suele ser gratuita, pero hay controles de seguridad y las colas pueden ser largas, especialmente en temporada alta, domingos, festivos y días de audiencia papal.
- La cúpula de San Pedro: si tienen tiempo y ganas de subir escalones, la vista desde la cúpula es una de las más espectaculares de Roma. Desde arriba se aprecia perfectamente la forma de la plaza, la columnata y Via della Conciliazione.
- Audiencias y Ángelus: los domingos al mediodía suele celebrarse el Ángelus cuando el Papa está en Roma, y los miércoles pueden tener lugar audiencias generales. En esos días la plaza puede estar mucho más llena y los accesos pueden cambiar, así que conviene revisar el calendario oficial del Vaticano antes de organizar la visita.
- Mejor momento para visitarla: temprano por la mañana si quieren verla con menos gente, o al atardecer para disfrutar una luz preciosa sobre la basílica y la columnata. De noche también es muy bonita, más tranquila y con un ambiente solemne.
- Cuánto tiempo dedicarle: unos 30-45 minutos para ver la plaza con calma y hacer fotos. Si entran en la Basílica de San Pedro, suben a la cúpula o combinan la visita con los Museos Vaticanos, calculen varias horas.
- Cómo llegar: la parada de metro más cómoda suele ser Ottaviano, línea A. Desde allí se camina unos 10-15 minutos hasta la plaza. También pueden llegar caminando desde Castel Sant’Angelo por Via della Conciliazione, una entrada muy escénica al Vaticano.
- Qué ver cerca de la Plaza de San Pedro: Basílica y cúpula de San Pedro, Museos Vaticanos, Capilla Sixtina, Vaticano, Borgo Pio y Castel Sant’Angelo.
11. Piazza della Rotonda

Piazza della Rotonda es una de las plazas más visitadas del centro histórico de Roma, y no precisamente porque sea enorme: su gran protagonista es el Panteón, uno de los monumentos antiguos mejor conservados de la ciudad. Es una de esas plazas donde uno llega “solo a mirar un momento” y termina quedándose bastante más, porque la fachada del Panteón impone incluso bajo la lluvia.
La plaza debe su nombre popular a la forma circular del Panteón, conocido durante siglos como “la Rotonda”. Hoy es un punto de paso imprescindible entre Piazza Navona, Piazza Colonna, Campo de’ Fiori y la Fontana di Trevi, por lo que encaja perfectamente en cualquier ruta a pie por el centro de Roma.
Aunque ahora la vemos llena de turistas, terrazas y cámaras en alto, la zona tuvo durante mucho tiempo una función mucho más cotidiana. En el pasado hubo mercados y actividad comercial alrededor de la plaza, incluida la venta de pescado. Roma tiene estas cosas: donde hoy se hacen selfies frente a un templo de casi dos mil años, antes alguien discutía el precio de una merluza. Evolución urbana, versión romana.
- Qué ver en Piazza della Rotonda: el Panteón, la Fuente del Panteón, el Obelisco Macuteo, las fachadas históricas de la plaza, las terrazas y varias iglesias y calles interesantes en los alrededores.
- El Panteón: es el gran motivo para visitar esta plaza. Fue un templo romano dedicado a todos los dioses y, desde el año 609, funciona como basílica cristiana con el nombre de Santa Maria ad Martyres. Su cúpula con el óculo central sigue siendo una de las obras arquitectónicas más impresionantes de Roma.
- Fuente del Panteón: está situada en el centro de la plaza y fue diseñada por Giacomo della Porta en 1575. Más tarde fue modificada y enriquecida con el obelisco y una base escultórica. En el texto anterior aparecía “Fuente del Defín”, pero lo correcto es hablar de la Fuente del Panteón, con decoración de delfines.
- Obelisco Macuteo: el pequeño obelisco egipcio que corona la fuente procede del área del antiguo Iseo Campense, el santuario dedicado a Isis y Serapis en el Campo de Marte. Fue colocado en su posición actual en 1711 por voluntad del papa Clemente XI, sobre la fuente de Giacomo della Porta.
- Ambiente de la plaza: Piazza della Rotonda está casi siempre animada. Hay terrazas, cafés, restaurantes, heladerías y mucho movimiento durante todo el día. Es muy bonita, pero también muy turística, así que conviene mirar precios antes de sentarse en una mesa con vista directa al Panteón.
- Mejor momento para visitarla: temprano por la mañana si quieren ver la plaza con menos gente; al atardecer si buscan ambiente y fotos bonitas. De noche también tiene mucho encanto, con el Panteón iluminado y la plaza más teatral.
- Cuánto tiempo dedicarle: unos 20-30 minutos para ver la plaza, la fuente y hacer fotos. Si entran al Panteón, calculen al menos 45 minutos o 1 hora, más el tiempo de cola y control de acceso.
- Entrada al Panteón: actualmente el acceso turístico al Panteón es de pago, con gratuidades para algunos casos. Los horarios habituales publicados por el Ministerio de Cultura son de 9:00 a 19:00, con último ingreso a las 18:30, pero pueden variar por celebraciones religiosas, festivos o eventos especiales. Conviene verificar siempre la web oficial antes de ir.
- Cómo llegar: no hay metro justo al lado. Lo más cómodo es llegar caminando desde Piazza Navona, Piazza Colonna, Fontana di Trevi o Campo de’ Fiori. Si llegan en metro, las estaciones más útiles suelen ser Spagna o Barberini, línea A, pero desde ambas hay que caminar.
- Qué ver cerca de Piazza della Rotonda: zona del Panteón, Basilica di Santa Maria Sopra Minerva, Piazza della Minerva, Piazza Capranica, Piazza di Sant’Ignazio, Palazzo Santa Chiara, Piazza della Maddalena, Piazza Navona, Piazza Colonna y Fontana di Trevi.
Por su posición central, la zona del Panteón también es una de las más cómodas para dormir en Roma. Si están buscando alojamiento cerca de esta plaza, pueden leer nuestra guía de dónde alojarse en Roma centro.
12. Piazza di Santa Maria in Trastevere

Piazza di Santa Maria in Trastevere es una de las plazas con más encanto de Roma y uno de los mejores lugares para sentir el ambiente del barrio de Trastevere. No es monumental como Piazza Navona ni solemne como San Pedro, pero tiene esa mezcla de basílica antigua, fuente, terrazas, vecinos, viajeros y músicos callejeros que hace que uno diga: “vale, aquí me quedo un rato”. Y normalmente ese rato se alarga.
La plaza está dominada por la Basílica de Santa Maria in Trastevere, considerada por la tradición una de las primeras iglesias abiertas oficialmente al culto cristiano en Roma. Fue fundada por el papa San Calixto en el siglo III y completada por San Julio I en el año 340. Su aspecto actual se debe en gran parte a la reconstrucción realizada en el siglo XII por el papa Inocencio II.
Además de la basílica, en el centro de la plaza se encuentra una de las fuentes más antiguas de Roma. Su historia es larguísima: ya aparece documentada en un mapa de 1471 y fue restaurada y modificada varias veces, con intervenciones vinculadas a Bernini y Carlo Fontana. Hoy sigue siendo uno de los puntos de reunión más queridos de Trastevere.
- Qué ver en Piazza di Santa Maria in Trastevere: la Basílica de Santa Maria in Trastevere, la fuente central, los mosaicos de la fachada, el campanario románico, el Palazzo San Callisto y las calles del barrio que salen desde la plaza.
- Basílica de Santa Maria in Trastevere: es una de las iglesias más importantes del barrio y una visita muy recomendable, incluso si no son de entrar en todas las iglesias. Su interior conserva columnas antiguas, mosaicos medievales, un techo dorado y una atmósfera muy especial. Lo mejor son los mosaicos del ábside y los de la parte inferior, obra de Pietro Cavallini, dedicados a la vida de la Virgen.
- La fachada y el campanario: desde la plaza se aprecia muy bien la fachada con mosaicos y el campanario románico del siglo XII. Es una de las imágenes más bonitas de Trastevere, sobre todo al atardecer, cuando la luz cae sobre la plaza y todo parece más cálido. Roma haciendo de Roma, sin pedir permiso.
- La fuente central: la Fontana di Piazza Santa Maria in Trastevere es considerada una de las fuentes más antiguas de Roma. Su forma actual conserva una estructura poligonal con una pila elevada, resultado de varias restauraciones históricas. Durante siglos fue un punto fundamental para el barrio, especialmente porque Trastevere tuvo menos fuentes públicas que otras zonas del centro.
- Palazzo San Callisto: se encuentra junto a la basílica y pertenece a la Santa Sede. No suele ser una visita turística en sí, pero ayuda a entender la importancia histórica y religiosa de esta plaza dentro del barrio.
- Ambiente de la plaza: durante el día es una parada tranquila para visitar la basílica y descansar junto a la fuente. Por la tarde y de noche, la plaza se llena de vida: terrazas, gente sentada alrededor de la fuente, artistas callejeros y mucho ambiente. Eso sí, en temporada alta también puede estar bastante llena.
- Mejor momento para visitarla: al atardecer y por la noche, cuando Trastevere está más animado y la basílica iluminada crea una escena preciosa. Si quieren verla con menos gente, mejor por la mañana.
- Cuánto tiempo dedicarle: unos 20-30 minutos para ver la plaza y entrar en la basílica. Si quieren pasear por Trastevere, tomar algo o cenar por la zona, calculen al menos 1 o 2 horas.
- Cómo llegar: no hay metro en Trastevere. Desde el centro pueden llegar caminando desde Campo de’ Fiori, Piazza Farnese, el Barrio Judío o la Isola Tiberina. En transporte público, una opción cómoda es el tranvía 8, bajando cerca de Piazza Gioacchino Belli y caminando unos minutos hasta la plaza. Desde la estación Roma Trastevere también pueden tomar el tranvía 8 hacia el centro.
- Qué ver cerca de Piazza di Santa Maria in Trastevere: Museo di Roma in Trastevere, Piazza Trilussa, Piazza San Cosimato, Basilica di Santa Cecilia in Trastevere, Vicolo del Cinque, Via della Lungaretta, Isola Tiberina, Barrio Judío y Gianicolo.
13. Piazza Mattei

Piazza Mattei es una de esas plazas pequeñas de Roma que no suelen aparecer en todos los rankings turísticos, pero que enamoran en cuanto uno llega. Está situada en el rione Sant’Angelo, muy cerca del Barrio Judío de Roma, y tiene ese encanto sereno de las plazas renacentistas escondidas, rodeadas de palacios nobles y sin el caos de otras zonas más famosas.
Su gran protagonista es la preciosa Fontana delle Tartarughe, una de las fuentes más elegantes y refinadas de Roma. Fue realizada entre finales del siglo XVI sobre proyecto de Giacomo della Porta, con esculturas de bronce de Taddeo Landini, y está considerada una joya del manierismo romano.
La plaza toma su nombre de la familia Mattei, una de las más importantes de la Roma renacentista, que poseía varios palacios en la zona. Pasear por aquí es una forma estupenda de descubrir una Roma más tranquila, más local y muy bonita para combinar con el antiguo gueto, el Teatro de Marcelo o el Campidoglio.
- Qué ver en Piazza Mattei: la Fontana delle Tartarughe, los palacios históricos que rodean la plaza, el cercano Palazzo Costaguti y el ambiente elegante del antiguo barrio noble junto al gueto judío.
- Fontana delle Tartarughe: es una de las fuentes más famosas de Roma, aunque a escala pequeña. En ella verán cuatro jóvenes de bronce apoyados sobre delfines y conchas, mientras empujan pequeñas tortugas hacia el borde superior de la fuente. Ese detalle de las tortugas es precisamente lo que la hace tan reconocible.
- Las tortugas: las pequeñas tortugas de bronce que hoy vemos son el resultado de una intervención posterior del siglo XVII. Las que se ven actualmente en la fuente son copias, mientras que los originales se conservan protegidos. Es uno de esos casos en los que Roma cuida sus detalles sin dejar de mostrarlos al público.
- El estilo de la fuente: frente a otras fuentes romanas más monumentales, esta destaca por su delicadeza y su composición refinada. Es una obra muy distinta del barroco exuberante de Bernini y precisamente por eso llama tanto la atención.
- La plaza y los palacios: Piazza Mattei está rodeada de edificios históricos vinculados a familias nobles romanas. En las inmediaciones destaca el Palazzo Costaguti, conocido por sus frescos y su valor histórico, aunque no siempre es visitable.
- El entorno del Barrio Judío: toda esta zona es una maravilla para caminar. Muy cerca encontrarán el Portico d’Ottavia, el Museo Ebraico, restaurantes de cocina judío-romana, callejuelas llenas de historia y rincones con muchísimo encanto.
- Mejor momento para visitarla: por la mañana o al final de la tarde, cuando la luz resalta mejor la fuente y la plaza está más tranquila. También funciona muy bien como parada dentro de una ruta a pie por el centro histórico.
- Cuánto tiempo dedicarle: unos 10-15 minutos son suficientes para ver la plaza y hacer fotos. Si la combinan con el Barrio Judío, el Teatro de Marcelo o el Campidoglio, la visita se integra perfectamente en un paseo de varias horas.
- Cómo llegar: lo más cómodo es llegar caminando desde Largo di Torre Argentina, Campo de’ Fiori, Piazza Venezia o el Campidoglio. También pueden acercarse en autobús hasta la zona del Teatro de Marcelo o Argentina y seguir a pie unos minutos.
- Qué ver cerca de Piazza Mattei: Portico d’Ottavia, Museo Ebraico de Roma, Teatro de Marcelo, Iglesia de Santa Caterina dei Funari, Chiesa di Santa Maria in Publicolis, Largo di Torre Argentina, Palazzo Caffarelli y el Campidoglio.
14. Piazza di Pietra

Piazza di Pietra es una de esas plazas de Roma que aparecen casi de sorpresa mientras caminan por el centro histórico. Está a pocos minutos del Panteón, de Piazza Colonna y de la Fontana di Trevi, pero tiene un ambiente propio: pequeña, elegante, animada y dominada por las enormes columnas del antiguo Templo de Adriano.
La plaza debe su nombre a las “piedras” del antiguo Hadrianeum, el gran templo dedicado al emperador Adriano. El edificio fue construido hacia el año 145 d.C. por su sucesor Antonino Pío, y originalmente se abría hacia la actual Via del Corso.
Hoy se conserva una parte del colonnato del lado norte: 11 columnas monumentales, de unos 15 metros de altura, incorporadas a un edificio posterior que fue usado como Aduana de Tierra, luego como sede de la Bolsa de Roma y más tarde como sede de la Cámara de Comercio. Roma tiene esa manía maravillosa de reutilizarlo todo: templo imperial, edificio administrativo, sede institucional… aquí las piedras no se jubilan nunca.
- Qué ver en Piazza di Pietra: las 11 columnas del Templo de Adriano, el edificio histórico que las integra, el nivel antiguo del podio, las fachadas de la plaza, los cafés y el ambiente nocturno con las columnas iluminadas.
- Templo de Adriano: fue un templo monumental dedicado al emperador Adriano. De su estructura original quedan las columnas corintias del lado norte, parte del muro de la cella y elementos del podio, visibles a un nivel más bajo que el pavimento actual de la plaza.
- Las columnas: son el gran impacto visual de la plaza. Miden alrededor de 15 metros y muestran muy bien la escala que tenía el templo en época romana. Vistas de cerca, impresionan bastante más que en foto, y eso en Roma no siempre pasa.
- El edificio actual: los restos del templo fueron integrados en siglos posteriores en edificios administrativos. En el siglo XVII, Carlo Fontana incorporó las columnas al edificio de la antigua Aduana de Tierra; más tarde el conjunto fue sede de la Bolsa de Roma y hoy está vinculado a la Cámara de Comercio.
- Luci su Adriano: por la noche, cuando está activo, pueden ver un breve espectáculo de luces, sonidos e imágenes proyectado sobre las columnas. Dura unos 12 minutos y ayuda a entender la historia del templo, su destrucción y sus reutilizaciones. Antes de organizar la visita solo por esto, conviene verificar en la web oficial si se está realizando.
- Ambiente de la plaza: Piazza di Pietra suele tener terrazas y bastante movimiento, sobre todo al final de la tarde. Es un buen lugar para tomar algo, descansar unos minutos y disfrutar de una mezcla muy romana: ruina imperial, aperitivo y gente pasando como si tuviera una columna del siglo II al lado todos los días. Que en Roma, básicamente, es verdad.
- Mejor momento para visitarla: durante el día para apreciar bien las columnas y el nivel antiguo del templo; al atardecer o de noche si quieren verla iluminada y, con suerte, coincidir con la proyección de Luci su Adriano.
- Cuánto tiempo dedicarle: unos 10-20 minutos son suficientes para ver la plaza, hacer fotos y observar las columnas. Si se sientan a tomar algo o ven la proyección nocturna, calculen más tiempo.
- Cómo llegar: lo más cómodo es llegar caminando desde el Panteón, Piazza Colonna, Fontana di Trevi o Via del Corso. Desde Termini pueden tomar autobuses hacia el centro, pero la plaza se disfruta mejor como parte de una ruta a pie.
- Qué ver cerca de Piazza di Pietra: Piazza di Sant’Ignazio, Piazza Colonna, Columna de Marco Aurelio, Panteón, Piazza della Rotonda, Fontana di Trevi, Palazzo Cipolla, Piazza Capranica y la iglesia de Santa Maria in Aquiro.
15. Piazza Farnese
Piazza Farnese es una de las plazas más elegantes y discretas del centro histórico de Roma. Está a pocos pasos de Campo de’ Fiori, pero tiene un ambiente completamente distinto: más silenciosa, más noble, menos caótica. Es perfecta para hacer una pausa entre Piazza Navona, Campo de’ Fiori, Via Giulia y el barrio judío.
La plaza está dominada por el imponente Palazzo Farnese, uno de los palacios renacentistas más importantes de Roma. Hoy es sede de la Embajada de Francia en Italia, así que normalmente se admira desde fuera, pero incluso así impresiona. No hace falta ser arquitecto para entender que aquí la familia Farnese quería decir: “sí, tenemos poder, y también buen gusto”.
La historia de la plaza está muy ligada al cardenal Alessandro Farnese, futuro papa Pablo III, que en el siglo XVI compró varias casas de la zona para demolerlas y crear un espacio monumental delante de su residencia. En el palacio trabajaron algunos de los grandes artistas de la época, entre ellos Antonio da Sangallo el Joven, Miguel Ángel, Vignola y Giacomo della Porta.
- Qué ver en Piazza Farnese: el Palazzo Farnese, las dos fuentes gemelas de granito, la iglesia de Santa Brigida, los palacios nobles de la plaza y las calles cercanas hacia Campo de’ Fiori y Via Giulia.
- Palazzo Farnese: es el gran protagonista de la plaza y uno de los mejores ejemplos de arquitectura renacentista en Roma. Su tamaño, su fachada sobria y su equilibrio lo convierten en uno de esos edificios que no necesitan demasiados adornos para imponerse. Por algo fue considerado una de las grandes maravillas palaciegas de la ciudad.
- Las fuentes gemelas: en la plaza verán dos grandes fuentes realizadas con antiguas bañeras de granito egipcio. Según las fuentes oficiales, procedían originalmente de las Termas de Caracalla y fueron reutilizadas primero como elementos decorativos. En 1626 se transformaron finalmente en fuentes, con un diseño atribuido a Girolamo Rainaldi.
- El lirio Farnese: si se fijan en la parte superior de las fuentes, verán el lirio, símbolo de la familia Farnese. Roma es así: hasta una bañera antigua acaba convertida en fuente renacentista con emblema familiar. Reciclaje histórico, pero con mármol y mucha ambición.
- Iglesia de Santa Brigida: en uno de los lados de la plaza se encuentra esta iglesia vinculada a Santa Brígida de Suecia, que vivió en esta zona junto a su hija Santa Catalina. No es una de las iglesias más famosas de Roma, pero suma encanto al conjunto de la plaza.
- Ambiente de la plaza: Piazza Farnese suele ser más tranquila que Campo de’ Fiori, aunque está literalmente al lado. Por eso nos gusta mucho como parada de descanso: pueden venir desde el mercado o desde Piazza Navona y encontrar un espacio más amplio, elegante y menos ruidoso.
- Mejor momento para visitarla: por la mañana si la combinan con Campo de’ Fiori, o al final de la tarde si quieren verla con una luz más bonita. De noche también tiene mucho encanto, especialmente cuando la fachada del palacio y las fuentes quedan iluminadas.
- Cuánto tiempo dedicarle: unos 10-20 minutos son suficientes para ver la plaza, las fuentes y el Palazzo Farnese desde fuera. Si la combinan con Campo de’ Fiori, Via Giulia o Galleria Spada, calculen más tiempo.
- Cómo llegar: lo más cómodo es llegar caminando desde Campo de’ Fiori, Piazza Navona, Largo di Torre Argentina o Via Giulia. No hay metro cerca. En autobús pueden acercarse por Corso Vittorio Emanuele II y continuar a pie unos minutos.
- Qué ver cerca de Piazza Farnese: Campo de’ Fiori, Via Giulia, Galleria Spada, Palazzo Spada, Museo Barracco, Piazza Navona, Largo di Torre Argentina, Ponte Sisto y Trastevere.
Mapa con las principales plazas de Roma que visitar
En este mapa interactivo de las plazas de Roma pueden ver la ubicación de las plazas más bonitas, famosas e históricas que mencionamos en esta guía. Es muy útil para organizar el recorrido por zonas y evitar cruzar Roma de punta a punta sin necesidad, que las piernas también tienen derecho a opinar.
La mayoría de estas plazas se concentran en el centro histórico de Roma, por lo que pueden visitarse caminando y combinarlas fácilmente con monumentos como el Panteón, la Fontana di Trevi, Piazza Venezia, el Foro Romano, el Vaticano o Trastevere.
Ruta recomendada por plazas de Roma
- Centro histórico: Piazza Navona, Campo de’ Fiori, Piazza Farnese, Piazza della Rotonda y Piazza di Pietra.
- Zona Trevi / España: Piazza di Spagna, Piazza Barberini, Piazza Colonna y Fontana di Trevi.
- Zona norte: Piazza del Popolo, Terraza del Pincio y Villa Borghese.
- Zona antigua: Piazza del Campidoglio, Piazza Venezia, Foro Romano y Barrio Judío.
- Vaticano y Trastevere: Plaza de San Pedro y Piazza di Santa Maria in Trastevere.
Mi consejo es guardar el mapa en el móvil antes de salir y usarlo como referencia mientras caminan. Roma se disfruta muchísimo a pie, pero conviene tener una idea clara de las distancias: en el mapa todo parece “al lado”, hasta que el empedrado romano te recuerda que no, cariño, no era tan cerca.
Si tienen poco tiempo, prioricen la ruta del centro histórico: Piazza Navona → Campo de’ Fiori → Piazza Farnese → Panteón / Piazza della Rotonda → Piazza di Pietra → Piazza Colonna. Es una caminata muy completa, llena de historia, fuentes, cafés y rincones fotogénicos.
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También les recomiendo combinar esta guía de plazas de Roma con un itinerario por el centro histórico: muchas de estas plazas están cerca entre sí y se pueden visitar caminando en una misma mañana o tarde.
Preguntas frecuentes sobre las plazas de Roma
¿Cuáles son las plazas más bonitas de Roma?
Entre las plazas más bonitas de Roma destacan Piazza Navona, Piazza di Spagna, Piazza del Popolo, Piazza della Rotonda, Piazza del Campidoglio y Piazza di Santa Maria in Trastevere. Todas tienen algo especial: fuentes, iglesias, vistas, ambiente o monumentos históricos alrededor.
¿Cuál es la plaza más famosa de Roma?
Probablemente la plaza más famosa de Roma sea Piazza Navona, por sus fuentes barrocas, su forma alargada y la famosa Fontana dei Quattro Fiumi de Bernini. También compiten fuerte Piazza di Spagna, con su escalinata, y la Plaza de San Pedro, en el Vaticano.
¿Qué plazas de Roma tienen fuentes famosas?
Roma está llena de plazas con fuentes espectaculares. Algunas de las más recomendables son Piazza Navona, con tres fuentes; Piazza Barberini, con la Fontana del Tritone; Piazza di Spagna, con la Barcaccia; Piazza Mattei, con la Fuente de las Tortugas; y Piazza della Rotonda, frente al Panteón.
¿Se pueden visitar las principales plazas de Roma caminando?
Sí, muchas de las principales plazas de Roma se pueden visitar caminando, sobre todo las del centro histórico. Una ruta muy cómoda puede unir Piazza Navona, Campo de’ Fiori, Piazza Farnese, Piazza della Rotonda, Piazza di Pietra, Piazza Colonna y la Fontana di Trevi. Eso sí, lleven calzado cómodo: el empedrado romano no perdona.
¿Qué plaza de Roma visitar primero?
Si es su primera vez en Roma, una buena opción es empezar por Piazza Navona o Piazza di Spagna, porque están muy bien conectadas con otros lugares importantes del centro. Desde Piazza Navona pueden seguir hacia el Panteón y Campo de’ Fiori; desde Piazza di Spagna pueden ir hacia Fontana di Trevi, Via del Corso o Piazza del Popolo.
¿Cuál es la mejor ruta por las plazas de Roma?
Una ruta muy completa por las plazas de Roma puede ser: Piazza del Popolo → Piazza di Spagna → Fontana di Trevi → Piazza Colonna → Piazza di Pietra → Piazza della Rotonda → Piazza Navona → Campo de’ Fiori → Piazza Farnese. Es un recorrido largo, pero precioso, ideal para dedicarle una mañana o una tarde con calma.
¿Qué plazas de Roma son mejores para visitar de noche?
De noche tienen mucho encanto Piazza Navona, Piazza della Rotonda, Piazza di Spagna, Piazza di Santa Maria in Trastevere y Piazza Farnese. Las luces, las terrazas y el ambiente hacen que muchas plazas cambien completamente. Roma de noche sabe lucirse, y lo sabe demasiado bien.
¿Qué plazas de Roma visitar con niños?
Con niños suelen funcionar muy bien Piazza Navona, por sus fuentes y artistas callejeros; Piazza del Popolo, porque es amplia y permite moverse con más libertad; y Piazza di Santa Maria in Trastevere, si quieren combinar paseo, cena y ambiente. Siempre conviene evitar las horas de más calor en verano.
¿Qué plazas de Roma están cerca del Panteón?
Cerca del Panteón pueden visitar Piazza della Rotonda, justo delante del monumento; Piazza di Pietra, con las columnas del Templo de Adriano; Piazza Colonna, con la Columna de Marco Aurelio; y Piazza Navona, una de las plazas más bonitas de Roma.
¿Cuál es la mejor zona para alojarse si quiero visitar las plazas de Roma?
Para visitar las plazas de Roma caminando, las mejores zonas donde alojarse son el centro histórico, la zona del Panteón, Piazza Navona, Campo de’ Fiori y alrededores de Piazza di Spagna. Son zonas muy cómodas, aunque también suelen ser más caras. La buena noticia: dormir céntrico en Roma ahorra tiempo, transporte y varios “¿por qué estamos tan lejos?” al día.
