El Museo Arqueológico Nacional de Reggio Calabria es una de las visitas imprescindibles para entender la historia de la Magna Grecia en el sur de Italia.
Aunque la mayoría llega atraída por los famosos Bronces de Riace, el museo ofrece mucho más: esculturas, cerámicas, objetos votivos, hallazgos submarinos y piezas procedentes de algunas de las antiguas ciudades griegas más importantes de Calabria.
El recorrido permite viajar desde la Prehistoria hasta la época romana y descubrir lugares como Locri, Kroton, Sibaris o Rhegion a través de los objetos encontrados en excavaciones de toda la región.

En esta guía te contamos qué ver en el Museo Arqueológico de Reggio Calabria, cómo organizar la visita, cuáles son sus obras imprescindibles y toda la información práctica sobre horarios, entradas y tiempo necesario.
- Por qué merece la pena
- El edificio: un museo pensado como museo
- Cómo se organiza la visita: los cinco niveles
- Los Bronces de Riace: la historia y qué mirar
- Otras obras que no te puedes perder
- Horarios, precios y entradas
- Cómo llegar
- Consejos para aprovechar la visita
- Qué hacer después en Reggio Calabria
- Preguntas frecuentes
Por qué merece la pena

Hace unos veintisiete siglos, buena parte de Calabria formaba parte del mundo griego. Ciudades como Rhegion —la actual Reggio Calabria—, Locri Epizefiri, Sibaris, Kroton, Kaulonia, Medma e Hipponion se convirtieron en importantes centros políticos, comerciales y culturales de la Magna Grecia.
El MArRC reúne una extraordinaria selección de hallazgos procedentes de toda la región y permite recorrer la historia de Calabria desde la Prehistoria hasta la época romana. La colección permanente se distribuye en cuatro niveles, a los que se suma un quinto espacio dedicado a exposiciones temporales y a los restos arqueológicos conservados bajo el propio edificio.
La visita está organizada como un auténtico viaje por la historia: desde las primeras comunidades prehistóricas hasta las colonias griegas, los santuarios, las necrópolis, la vida cotidiana y la romanización. Y como gran cierre del recorrido, los Bronces de Riace.
El edificio: un museo pensado como museo
El MArRC ocupa el Palazzo Piacentini, en Piazza De Nava, junto al famoso paseo marítimo. Lo proyectó el arquitecto Marcello Piacentini y se construyó a partir de 1932: fue uno de los primeros edificios en Italia concebido desde cero para albergar un museo, y no un palacio reconvertido. Tras el paréntesis de la Segunda Guerra Mundial, durante la cual las colecciones se pusieron a salvo, reabrió al público en 1959.
Entre 2009 y 2013 se sometió a una reforma profunda y volvió a abrir de forma definitiva el 30 de abril de 2016, con un proyecto del arquitecto Paolo Desideri que sumó un patio interior acristalado, grandes ventanales que llenan de luz las salas y una terraza panorámica asomada al Estrecho de Mesina.
Cómo se organiza la visita: los cinco niveles

Este es el detalle que más gente pasa por alto y que cambia la experiencia: el recorrido está pensado de arriba abajo. Sube primero al nivel más alto y baja. Si entras y vas directo a los Bronces, te quedas sin el relato completo, y además llegarás a la sala más importante con las piernas frescas y sin contexto.
- Nivel A — «En los orígenes de Calabria». Prehistoria y protohistoria: útiles de piedra, cerámica, enterramientos, la Calabria anterior a los griegos. Aquí está el grabado rupestre del Bos primigenius, con unos 12.000 años de antigüedad.
- Nivel B — «Ciudades y santuarios de la Magna Grecia». El corazón del museo. Materiales de los grandes santuarios y de las colonias griegas: los pinakes de Locri, esas pequeñas tablillas votivas de terracota con escenas del mito de Perséfone; los espejos de bronce; las esculturas de los templos.
- Nivel C — «Vida cotidiana y necrópolis». Cómo se vivía y cómo se enterraba: ajuares funerarios de Sibaris, Crotona e Hipponion, mosaicos, objetos domésticos y reconstrucciones en 3D que ayudan mucho a imaginar el conjunto.
- Nivel D — «De la Reggio antigua a los Bronces de Riace». La historia de la propia ciudad y, al fondo, la sala de los Bronces. El clímax está bien colocado: llegas a él después de haber entendido el mundo que los produjo.
- Nivel E — «Dentro del museo, una ciudad enterrada». Bajo el edificio aparecieron restos de la ciudad antigua durante las obras, y hoy forman parte del recorrido. Aquí se encuentra también la sección de arqueología subacuática, con anclas, ánforas y hallazgos recuperados del fondo del Estrecho.
Los Bronces de Riace
Los Bronces de Riace son las obras más famosas del museo y dos de las esculturas griegas en bronce mejor conservadas de la Antigüedad. Fueron descubiertos en 1972 frente a Riace Marina y representan dos guerreros de casi dos metros de altura, realizados en el siglo V a. C. mediante la técnica de la cera perdida.
Su extraordinario realismo se aprecia en detalles como los ojos, los labios de cobre, la anatomía y la postura de los cuerpos. Todavía se desconoce con certeza quiénes representan y quién los realizó, aunque existen numerosas teorías sobre su identidad y autoría.
Actualmente se conservan en una sala con condiciones ambientales controladas y acceso limitado. Merece la pena observarlos con calma y desde diferentes ángulos antes de sacar la cámara: muchos de sus detalles solo se perciben cuando estás frente a ellos.

👉 Si quieres conocer su descubrimiento, las diferencias entre el Bronce A y el Bronce B, las teorías sobre su origen y todos sus misterios, puedes leer nuestra guía completa: Bronces de Riace: historia, descubrimiento y dónde verlos.
Otras obras que no te puedes perder

Si solo ves los Bronces, te pierdes la mitad. Estas son las piezas por las que merece la pena reservar tiempo:
- La Cabeza del Filósofo de Porticello (siglo V a. C.), recuperada de un pecio frente a la costa del Estrecho. Es uno de los poquísimos retratos griegos originales que se conservan: un rostro envejecido, con arrugas y barba desordenada, radicalmente distinto de la belleza idealizada de los Bronces.
- Los pinakes de Locri Epizefiri. Cientos de tablillas de terracota ofrecidas en el santuario de Perséfone. Son pequeñas y hay que acercarse, pero cuentan el mito con una viveza extraordinaria: el rapto, el matrimonio, la vida en el más allá.
- El grupo de los Dioscuros de Marasà. Escultura procedente del frontón de un templo de Locri, con los gemelos divinos representados descendiendo de sus caballos.
- El Kouros de Reggio, joven en mármol de época arcaica, tan valorado que fue una de las obras seleccionadas para exhibirse fuera del museo en grandes citas internacionales.
- La sección subacuática, en el nivel más bajo: anclas, ánforas y objetos rescatados del mar que recuerdan hasta qué punto el Estrecho fue durante siglos una autopista y una trampa.
- El mosaico de la caza del oso y los ajuares funerarios de las necrópolis, para entender el día a día detrás del mito.
Horarios, precios y entradas
| Nombre oficial | MArRC — Museo Archeologico Nazionale di Reggio Calabria |
|---|---|
| Dirección | Piazza De Nava, 26 — 89123 Reggio di Calabria |
| Horario | De martes a domingo, 9:00-20:00 (última entrada, 19:30) |
| Cierre | Lunes |
| Entrada general | 10 € |
| Entrada reducida | 2 € (de 18 a 25 años) |
| Gratuita | Menores de 18 años y categorías previstas por la normativa italiana |
| Abonos anuales | MArRC Gold 22 € (ilimitado) · Family 40 € (2 adultos + menores) · Young 5 € (18-25 años) · Slim 5 € (acceso a partir de las 18:00) |
| Entradas | Taquilla del museo (hasta las 19:30) y online en ticketing.coopculture.it |
| Audioguía | Unos 6 € |
| Duración recomendada | 2-3 horas |
Tarifas vigentes según la información oficial del museo; conviene confirmarlas antes de la visita, ya que pueden actualizarse.
Grupos, visitas guiadas y accesibilidad
Los grupos y los centros escolares deben reservar con antelación. El museo ofrece visitas guiadas, audioguías y videoguía en lengua de signos italiana (LIS), y está adaptado para personas con movilidad reducida.
Cómo llegar

- A pie. El museo está en pleno centro, a unos 15 minutos andando desde la estación de Reggio Calabria Centrale y a un paso del Lungomare. Si te alojas en la ciudad, no necesitas nada más.
- En tren. Reggio está conectada con Roma, Nápoles y toda la costa jónica y tirrena. La estación Lido queda aún más cerca del museo.
- En avión. El aeropuerto de Reggio Calabria está a unos 15 minutos en coche; Lamezia Terme, a hora y media.
- Desde Sicilia. Los ferris desde Mesina cruzan el Estrecho en unos 20-40 minutos y llegan al puerto de Reggio o a Villa San Giovanni. Es perfectamente posible visitar el museo en una excursión de un día desde Taormina o Mesina.
- En coche. Autopista A2 del Mediterráneo. En el centro hay aparcamientos de pago; la zona del museo tiene tráfico restringido en algunos tramos.
Consejos para aprovechar la visita

- Empieza por arriba. Sube al nivel A y baja: el recorrido está diseñado así y los Bronces funcionan como final, no como principio.
- Reserva 2-3 horas. En una hora se puede hacer, pero es una lástima. Con dos horas y media vas cómodo.
- Evita el mediodía de agosto si puedes: es cuando se concentran los grupos y los cruceristas.
- El abono Slim (5 €) es una buena idea si estás varios días en la ciudad y prefieres entrar a última hora de la tarde, con el museo mucho más tranquilo.
- Compra online en temporada alta para no hacer cola en taquilla.
- Guarda energía para el nivel E. Está al final y muchos lo saltan por cansancio, pero la parte subacuática y los restos de la ciudad enterrada bajo el museo son de lo más original del conjunto.
- Asómate al Estrecho. Al salir, cruza al Lungomare: en días claros se ve Sicilia y el Etna. Es la mejor manera de rematar la visita.
Qué hacer después en Reggio Calabria
- El Lungomare Falcomatà, conocido popularmente como “el kilómetro más bonito de Italia”, una expresión tradicionalmente atribuida a Gabriele D’Annunzio.
- Las Termas romanas y los restos de las murallas griegas, a lo largo del propio paseo.
- La Catedral, la más grande de Calabria, reconstruida tras el terremoto de 1908.
- El Castillo Aragonés, en el centro histórico.
- Scilla, a media hora, con su castillo sobre la roca y el barrio de pescadores de Chianalea.
- Y si sigues por la costa jónica: Locri Epizefiri, de donde salen muchas de las piezas del museo, y más al norte el Parque Arqueológico de Capo Colonna, en Crotona.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto cuesta la entrada al Museo Arqueológico de Reggio Calabria?
La entrada general cuesta 10 €, la reducida 2 € para jóvenes de 18 a 25 años, y es gratuita para menores de 18. Hay además abonos anuales desde 5 €.
¿Qué día cierra el museo?
Los lunes. El resto de la semana abre de martes a domingo de 9:00 a 20:00, con última entrada a las 19:30.
¿Cuánto tiempo se necesita para visitarlo?
Entre dos y tres horas para hacer el recorrido completo con calma. Si solo quieres ver los Bronces de Riace, con una hora es suficiente, pero te perderás lo demás.
¿Hay que reservar para ver los Bronces de Riace?
No hace falta reserva específica: están incluidos en la entrada del museo. El acceso a la sala está limitado a unos veinte visitantes a la vez, así que en temporada alta puede haber una breve espera.
¿Se pueden hacer fotos?
Las normas de fotografía pueden variar según la sala y el momento. Lo más práctico es preguntar en taquilla al entrar.
¿Se puede visitar en un día desde Sicilia?
Sí. El ferry desde Mesina cruza el Estrecho en 20-40 minutos y el museo está a poca distancia del puerto, así que es una excursión de un día perfectamente viable desde Mesina o Taormina.
¿Es accesible para personas con movilidad reducida?
Sí, el museo cuenta con accesos adaptados y ascensores entre niveles, además de videoguía en lengua de signos italiana.
El MArRC es de esos sitios que justifican por sí solos un viaje. Los Bronces de Riace son extraordinarios —de verdad lo son, no es hype turístico—, pero el museo que los rodea está a su altura: bien contado, bien iluminado, con un recorrido que tiene sentido de principio a fin. Si pasas por Reggio Calabria, resérvale una mañana entera. Y si vas a recorrer la Magna Grecia calabresa, empieza aquí: todo lo que veas después se entiende mejor.

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