Marsala es una ciudad del extremo occidental de Sicilia, en la provincia de Trapani, famosa en todo el mundo por su vino dulce y por ser el lugar donde desembarcó Garibaldi en 1860 para unificar Italia.
Tiene un centro histórico pequeño, peatonal y lleno de vida, un mercado de pescado que por la noche se convierte en zona de copas y, a pocos kilómetros, uno de los paisajes más bonitos de Sicilia: la laguna del Stagnone, con las salinas, los molinos de viento y la isla fenicia de Mozia.
En esta guía te contamos qué ver y qué hacer en Marsala, un itinerario de un día, las mejores bodegas, las playas, dónde dormir y qué visitar en los alrededores.

- 📍 Dónde está: en la costa occidental de Sicilia, a unos 30 km de Trapani y a unos 15 km del aeropuerto de Trapani-Birgi.
- ⏱️ Cuánto tiempo: medio día para el centro histórico; un día completo con el Stagnone y Mozia; y una semana como base para recorrer la provincia de Trapani.
- ⭐ Imprescindibles: Porta Garibaldi, el mercado antiguo, Piazza della Repubblica, el Museo Arqueológico con la nave púnica, las salinas al atardecer y la isla de Mozia.
- 🍷 Para no perderse: una cata de vino Marsala en una bodega histórica.
- 🚗 Cómo moverse: el centro, a pie; para la laguna y los alrededores, mejor en coche (o en bici).
Para nosotros es la zona más especial de Sicilia: pasamos aquí una o dos semanas casi todos los veranos, entre el centro, la laguna, el kitesurf, la bici y los atardeceres en las salinas.
¿Buscas alojamiento? Nuestros favoritos: B&B Il Cortile degli Artisti y B&B A Modo Mio en el centro, y el Relais Lo Stagnone frente a la laguna, donde dormimos una semana y fue fantástico. Más opciones en dónde alojarse en Marsala.
- Cómo entender Marsala antes de visitarla y dónde está
- Qué ver en Marsala
- La laguna del Stagnone, las salinas y Mozia
- Mapa e itinerario de un día
- Qué hacer en Marsala: bodegas, excursiones y deportes
- Playas de Marsala
- Qué comer en Marsala
- Dónde alojarse en Marsala
- Qué ver cerca de Marsala
- Cómo llegar a Marsala
- Preguntas frecuentes
Cómo entender Marsala antes de visitarla
Marsala está en el extremo occidental de Sicilia, frente a las islas Egadas y a unos 30 km de Trapani. A primera vista parece una ciudad tranquila, pero detrás del centro histórico, las bodegas y las salinas hay una historia larguísima que se entiende mejor si empiezas por el Stagnone.
En la laguna estaba la antigua Mozia, una colonia fenicia que fue destruida en 397 a. C. Después, los cartagineses fundaron en tierra firme Lilibeo, que llegó a ser una de sus principales bases en Sicilia y más tarde una importante ciudad romana.
Siglos después pasarían por aquí árabes, normandos y españoles. En el siglo XVIII, los comerciantes ingleses dieron un gran impulso al vino Marsala, que acabaría haciendo famosa la ciudad fuera de Sicilia. Y en 1860, Garibaldi desembarcó aquí con la Expedición de los Mil.
Todo esto se sigue viendo durante la visita: Mozia, el Museo Lilibeo, los antiguos Quartieri Spagnoli, las bodegas históricas y Porta Garibaldi no son lugares aislados, sino partes de la misma historia. Más abajo te contamos con más detalle la historia de Marsala y cómo se relaciona con lo que vas a visitar.
Nosotros solemos pasar varios días en esta zona porque Marsala funciona muy bien como base para conocer el oeste de Sicilia: el Stagnone, Trapani, Erice, las islas Egadas y Mazara del Vallo quedan relativamente cerca. Puedes ver cómo lo organizamos en nuestro itinerario de 7 días en coche por la provincia de Trapani.
Qué ver en Marsala
El centro histórico es pequeño y peatonal, y lo esencial se recorre a pie en unas horas. El recorrido clásico va de Porta Garibaldi, por Via Garibaldi, hasta la catedral, y sigue por Via XI Maggio hasta Porta Nuova.
Porta Garibaldi

La antigua Porta di Mare, junto al puerto, fue reconstruida a finales del siglo XVII en tiempos de Carlos II de España, con el escudo de los Austrias. Por ella entró Garibaldi en 1860, y desde entonces lleva su nombre. Es el punto de partida perfecto para recorrer el centro.
Iglesia de la Addolorata (la «Madonna del Fulmine»)

Frente a Porta Garibaldi, esta iglesia de cúpula elegante guarda una imagen de la Virgen de los Dolores muy querida por los marsaleses. La llaman «Madonna del Fulmine» (del rayo) por una leyenda de 1691: durante una tormenta terrible, un rayo cayó sobre un joven que rezaba ante la imagen y salió ileso. El Viernes Santo sale en procesión, uno de los momentos más emotivos de la Semana Santa de Marsala.
El mercado antiguo (Mercato del Pesce)

Junto a Porta Garibaldi, el mercado antiguo es la mejor forma de ver la Marsala real: por la mañana, los pescadores venden lo que han pescado, con voces, dialecto y buen pescado a precios de mercado (si tienes apartamento, aquí compras la cena). Por la noche se transforma por completo: los puestos se convierten en bares de vinos, cócteles y aperitivos, con música y, en temporada, fútbol en pantalla. Es el corazón de la vida nocturna de Marsala.
Via Garibaldi y Via XI Maggio

Las dos calles principales, peatonales, se cruzan en la catedral y concentran tiendas, heladerías, bares y palacios. Ojo: el pavimento de piedra pulida resbala mucho cuando llueve.
Piazza della Repubblica y el Palacio VII Aprile

La plaza principal (también llamada Piazza della Loggia) es el salón de la ciudad: niños, jóvenes sentados en las escaleras de la catedral, terrazas y, a menudo, bodas. La preside el Palacio VII Aprile, la antigua Loggia, con su doble logia de arcos y su torre del reloj. Su nombre recuerda la revuelta contra los Borbones del 7 de abril de 1860. Hoy es el ayuntamiento, y solo se visita en ocasiones especiales.
La catedral (Chiesa Madre)

La Chiesa Madre de Marsala preside Piazza della Repubblica y es uno de los edificios más importantes del centro histórico. Su construcción comenzó en 1176, en época normanda, aunque el aspecto actual es el resultado de numerosas ampliaciones y reconstrucciones realizadas a lo largo de los siglos.
Está dedicada a Santo Tomás Becket de Canterbury, algo poco habitual en Sicilia. Según la tradición local, un barco que transportaba columnas corintias destinadas a una iglesia inglesa dedicada al santo naufragó frente a las costas de Marsala; las columnas habrían quedado aquí y la nueva iglesia terminó adoptando su advocación.
La fachada mezcla distintas épocas: la parte inferior tiene un marcado gusto barroco, mientras que en la superior destacan las estatuas y los dos pequeños campanarios angulares cubiertos por cúpulas. Más que buscar una única “fachada normanda”, conviene verla como el resultado de siglos de transformaciones.

Dentro merece la pena fijarse en las esculturas renacentistas vinculadas a la escuela de los Gagini, además de pinturas del siglo XVII, objetos litúrgicos de oro y plata y otros elementos procedentes de distintas etapas de la historia de la iglesia.
Información práctica: la entrada es gratuita y se encuentra en pleno centro histórico, en Piazza della Loggia/Piazza della Repubblica. Los horarios pueden variar en función de las celebraciones religiosas, así que si quieres visitarla con calma conviene evitar la hora de misa.
Iglesia del Purgatorio

La Iglesia del Purgatorio es uno de los rincones barrocos más bonitos del centro de Marsala. Merece la pena acercarse aunque no puedas entrar: la fachada, con columnas, nichos y esculturas, crea uno de los conjuntos más elegantes de la ciudad junto con la pequeña plaza y su fuente.
Si está abierta, entra unos minutos. El interior continúa el lenguaje barroco con estucos, capillas laterales y decoración en la bóveda y la cúpula. Es una iglesia bastante más íntima que la catedral y normalmente se visita con mucha más tranquilidad.
Nuestro consejo: no la veas solo como otra iglesia del recorrido. Esta zona permite apreciar bien la Marsala de los siglos posteriores a la época medieval, cuando el centro histórico fue adquiriendo buena parte del aspecto barroco que conserva hoy.
Los Quartieri Spagnoli

Los llamados Quartieri Spagnoli recuerdan una etapa que a veces pasa desapercibida cuando se visita Marsala: los largos siglos en los que Sicilia estuvo vinculada a la monarquía española. El edificio nació como cuartel para alojar a las tropas y evitar que los soldados fueran hospedados obligatoriamente en las casas de los habitantes.
Según la tradición local, fueron los propios marsaleses quienes contribuyeron a financiar su construcción mediante un impuesto. Hoy el conjunto tiene un aspecto mucho más tranquilo: un gran patio arbolado, una fuente y dependencias utilizadas para funciones públicas.
No es una de las visitas monumentales más espectaculares de Marsala, pero sí una de las más interesantes para entender cómo era la ciudad durante la época española y cómo la presencia militar condicionaba la vida cotidiana.
Porta Nuova y Piazza della Vittoria
Si recorres Via XI Maggio desde Piazza della Repubblica acabarás llegando a Porta Nuova, una de las antiguas puertas de acceso a la ciudad. Marsala estuvo rodeada por un sistema de murallas y varias puertas, y esta marcaba uno de los principales accesos al casco urbano.
La puerta tiene un aspecto bastante sobrio, inspirado en el modelo del arco triunfal clásico. En el interior del arco puedes ver también dos lápidas relacionadas con la Primera Guerra Mundial: una recuerda el discurso de Vittorio Emanuele III con motivo de la entrada de Italia en la guerra y otra el boletín de la victoria del general Armando Diaz.
Al atravesarla sales a Piazza della Vittoria, una zona interesante porque aquí confluyen varias visitas: el Teatro Impero, el acceso al Parque Arqueológico de Lilibeo y la cercana Villa Cavallotti. Esta última es el jardín histórico de Marsala y ocupa en parte el espacio del antiguo foso medieval, por lo que algunos tramos quedan literalmente encajados junto a las murallas.
Si viajas con niños: Villa Cavallotti es una buena parada para descansar después de recorrer el centro. Además, Porta Nuova queda a unos 10-15 minutos a pie de Piazza della Repubblica, por lo que encaja perfectamente en el recorrido a pie por Marsala.
Por la tarde y por la noche, especialmente en verano, la zona de Porta Nuova y Piazza della Vittoria también se anima bastante con bares, pizzerías y eventos. En 2026, por ejemplo, el programa municipal de verano incluyó varias actividades específicas en Porta Nuova.
Museo Arqueológico Baglio Anselmi y la nave púnica
Junto al mar, en el Lungomare Boeo, una antigua bodega (baglio) alberga el Museo Arqueológico Regional Lilibeo. Su gran joya es la nave púnica, los restos de un barco de guerra cartaginés del siglo III a. C. recuperado en los años setenta en la laguna por la arqueóloga británica Honor Frost. Es uno de los poquísimos ejemplos que se conservan de la construcción naval púnica. Al lado, en el parque arqueológico, la Insula romana conserva los restos de una lujosa casa con termas y mosaicos.
Dato práctico: la entrada es económica. Comprueba el horario antes de ir, porque los museos regionales sicilianos cambian a menudo de horario.
El paseo marítimo (Lungomare Boeo)
El paseo junto al mar, hasta Capo Lilibeo, el punto más occidental de Sicilia, es ideal para caminar o correr a primera hora, y por la tarde para ver el atardecer con un aperitivo.
Más fotos del centro en Marsala en fotos.
La laguna del Stagnone, las salinas y Mozia

Al norte de Marsala, entre la ciudad y Trapani, está el paisaje más especial de la zona: la Reserva Natural de las Islas del Stagnone, una laguna de aguas muy bajas y cálidas, con cuatro islas, salinas y molinos de viento. Es la atracción natural de Marsala que no te puedes perder, y para nosotros, uno de los lugares más bonitos de Sicilia.
- Las salinas al atardecer: por la «Vía de la Sal», la carretera entre Marsala y Trapani, el sol se pone detrás de los montones de sal y los molinos. Es la foto de Sicilia occidental. En las salinas Ettore e Infersa puedes visitar un molino y conocer cómo se recoge la sal (en verano, la cosecha se hace a mano).
- Mozia: una pequeña isla de la laguna donde estaba la antigua colonia fenicia de Motya. Se llega en un barco de pocos minutos desde el embarcadero frente a la isla, y allí se visitan las excavaciones y el Museo Whitaker, que guarda el Efebo de Mozia, una escultura griega de mármol del siglo V a. C., de las más bellas del Mediterráneo. Imprescindible.
- Isola Grande: la isla mayor, con salinas abandonadas y playas. Te explicamos cómo visitarla en qué ver en la Isola Grande y la Reserva del Stagnone.
- Kitesurf: sus aguas bajas y el viento constante hacen del Stagnone uno de los mejores lugares de Europa para aprender kitesurf. Hay escuelas por toda la orilla.

Mapa de Marsala e itinerario de un día
En el mapa tienes los lugares de esta guía.
Marsala en un día:
- Mañana: el mercado antiguo en plena actividad, Porta Garibaldi, la Addolorata, Via Garibaldi, la catedral y Piazza della Repubblica, el Purgatorio y los Quartieri Spagnoli.
- Mediodía: cuscús de pescado o busiate en una trattoria del centro.
- Primera hora de la tarde: el Museo Arqueológico y la nave púnica, o una cata en una bodega histórica.
- Tarde: barco a Mozia y, para terminar, el atardecer en las salinas del Stagnone.
- Noche: aperitivo en el mercado antiguo o en Piazza della Vittoria.
Qué hacer en Marsala: bodegas, excursiones y deportes
Visitar una bodega de vino Marsala

Marsala es tierra de vino, y una visita a una bodega es casi obligatoria. Las más conocidas abren al público con visitas guiadas y catas: Florio, con sus enormes naves de envejecimiento junto al mar (visita a la bodega Florio con cata); Cantine Pellegrino; y Donnafugata, con sede histórica en Marsala, una de las bodegas sicilianas más prestigiosas. Normalmente la visita incluye un recorrido por las instalaciones, la historia del vino Marsala y una cata con productos locales. Reserva con antelación en verano. Otra opción completa es esta experiencia de cata de vino Marsala.
Excursiones y tours
- La reserva y las salinas, con guía: visita guiada a la Reserva del Stagnone y las salinas.
- Islas Egadas en barco: desde el puerto de Marsala salen ferris e hidroalas hacia Favignana, y excursiones de día completo como esta excursión en lancha a las islas Egadas o este paseo en barco por las calas de las Egadas.
- En bici: la costa llana entre Marsala y el Stagnone es perfecta para la bici, sobre todo al atardecer.
- Kitesurf y windsurf en el Stagnone, con escuelas para todos los niveles.

Playas de Marsala
Marsala tiene dos tipos de baño:
- La laguna del Stagnone: agua muy poco profunda, tranquila y cálida, ideal para niños (aunque no esperes agua cristalina: el fondo es de arena y algas). Es la zona del kitesurf.
- El litoral sur: al sur del centro, hacia Mazara del Vallo, hay playas de arena más abiertas, con establecimientos de playa y zonas libres.
Para las playas de postal hay que ir un poco más lejos: San Vito Lo Capo, la Reserva del Zingaro o las islas Egadas. Más ideas en las playas de Sicilia.
Historia de Marsala: las claves para entender lo que vas a visitar
Para entender Marsala no hace falta memorizar toda su historia, pero sí conocer cuatro etapas que explican casi todo lo que verás durante la visita: Mozia fenicia, Lilibeo púnica y romana, la ciudad medieval y española, y la Marsala del vino y de Garibaldi.
De Mozia a Lilibeo
La historia de la zona empieza en la laguna del Stagnone. Allí estaba Mozia, una colonia fenicia construida en una pequeña isla y protegida por las aguas poco profundas de la laguna. En 397 a. C., Dionisio I de Siracusa destruyó la ciudad y los cartagineses trasladaron su principal asentamiento a tierra firme, donde nació Lilibeo, en el lugar de la actual Marsala.
Este episodio explica por qué merece la pena visitar tanto Mozia como el Museo Arqueológico Lilibeo: no son dos atracciones separadas, sino dos capítulos consecutivos de la misma historia.
Lilibeo, la gran ciudad púnica y romana
Lilibeo se convirtió en una de las plazas más importantes de Cartago en Sicilia gracias a su puerto y a su posición frente al norte de África. Durante la Primera Guerra Púnica resistió un largo asedio romano y solo pasó a Roma al final del conflicto, en 241 a. C.
Bajo los romanos siguió siendo un centro importante. Esta etapa es la que se reconoce en el Parque Arqueológico de Capo Boeo, la Insula romana, los mosaicos y el Museo Lilibeo, donde se conserva la famosa nave púnica.
Árabes, normandos y dominio español
Con la llegada de los árabes, el puerto volvió a adquirir protagonismo y de esta época deriva el nombre actual de Marsala, relacionado con el árabe Marsa ʿAlī. Después llegaron los normandos y, durante siglos, Sicilia quedó vinculada a las coronas española y borbónica.
En el centro histórico todavía se percibe esta etapa en la organización de la ciudad, en sus iglesias, palacios y antiguas estructuras militares. Los Quartieri Spagnoli, por ejemplo, recuerdan la presencia de las tropas españolas, mientras que puertas como Porta Garibaldi formaban parte del sistema de acceso a la ciudad amurallada.
El vino Marsala y los comerciantes ingleses
En el siglo XVIII Marsala cambió de nuevo gracias al comercio. En 1773, el inglés John Woodhouse empezó a comercializar el vino local fortificado para exportarlo por mar. Después llegarían otras familias y empresas, y el vino Marsala acabaría convirtiéndose en uno de los símbolos de la ciudad.
Por eso visitar una bodega histórica tiene bastante más interés que una simple cata: permite entender cómo el puerto, el comercio marítimo y los empresarios británicos transformaron la economía de Marsala.
Garibaldi y la unificación de Italia
El último gran episodio histórico que verás constantemente mencionado ocurrió el 11 de mayo de 1860, cuando Giuseppe Garibaldi desembarcó en Marsala con la Expedición de los Mil. Desde aquí comenzó la campaña que acabaría provocando la caída del Reino de las Dos Sicilias y contribuiría decisivamente a la unificación italiana.
Porta Garibaldi, el Palazzo VII Aprile y numerosos nombres de calles y plazas recuerdan todavía aquel momento.
En resumen, cuando visites Marsala puedes leer la ciudad siguiendo este recorrido: Mozia explica sus orígenes fenicios; Lilibeo, su importancia púnica y romana; el centro histórico, la ciudad medieval y española; las bodegas, la Marsala comercial del siglo XVIII; y Porta Garibaldi, el Risorgimento. Con estas claves, muchas de las atracciones dejan de parecer lugares aislados y empiezan a formar parte de una misma historia.
Qué comer en Marsala
Aquí se come muy bien, en raciones generosas y a buen precio. Tienes nuestras recomendaciones de restaurantes en dónde comer en Marsala.
1. El vino Marsala
Prueba los distintos tipos (seco, semiseco o dulce, y de distintas edades) en una enoteca del centro o en una bodega. En la ciudad también encontrarás helado sabor Marsala.
2. Platos típicos
- Cuscús de pescado, herencia árabe y plato estrella del oeste de Sicilia.
- Busiate (pasta en espiral) con pesto trapanese, de tomate, almendras y albahaca.
- Pasta con erizos de mar y pescado fresco en todas sus formas.
- Comida callejera: panino con panelle (frituras de garbanzo), pane cunzato, la rianata (una especie de pizza con orégano) y las arancine, que en el oeste de Sicilia son en femenino.
3. Helados, granizados y dulces

En Sicilia, la granita es otra cosa: de almendra, pistacho, café o limón, y para desayunar, con brioche. Lo mismo con el helado, en brioche. Y de postre, cannoli, cassata y la fruta de mazapán (frutta martorana).
Dónde alojarse en Marsala

Hemos dormido en Marsala muchas veces y en zonas distintas, y la elección depende de lo que busques:
- En el centro histórico: perfecto para pasear por la tarde y por la noche y salir a cenar a pie. El problema, si vas en coche, es aparcar (nos pasó con un apartamento en el casco antiguo).
- Frente a la laguna del Stagnone: perfecto para bañarte a cualquier hora, para el kitesurf y para los atardeceres, pero para cenar en el centro necesitas el coche.
- Justo fuera del casco antiguo: un buen término medio si vas en coche.
Alojamientos recomendados:
- Hotel Carmine 3*: en un elegante edificio histórico del casco antiguo, con muebles de época y aparcamiento. De lo mejor de la ciudad.
- Best Western Hotel Stella d’Italia 4*: en el centro, con todos los servicios.
- Laguna dei Fenici B&B: pequeño y acogedor, frente a la laguna en la zona del kitesurf, con atardeceres preciosos.
- Relais Lo Stagnone: frente a la laguna, con piscina y aparcamiento gratuito. Nuestra elección si vas en coche.
Más opciones en hoteles y apartamentos en Marsala, en nuestra guía dónde alojarse en Marsala y en dónde alojarse en Sicilia.
Qué ver cerca de Marsala
1. Trapani

A unos 30 km, unos 40 minutos en coche. Por la carretera de la costa (la de las salinas) pasas por el Stagnone; por la SS115, llegas antes. También hay autobuses y tren regional. El casco antiguo de Trapani, sobre una lengua de tierra entre dos mares, es precioso. Ver qué ver en Trapani en un día.
2. Erice
Un pueblo medieval en lo alto de un monte, a unos 750 metros, con vistas sobre Trapani, las salinas y las Egadas. Se sube en teleférico desde Trapani o en coche. No te vayas sin probar sus dulces de almendra. Lo incluimos entre los pueblos más bonitos de Sicilia.
3. San Vito Lo Capo

Una de las playas más famosas de Sicilia, con arena blanca y agua turquesa, a algo más de una hora en coche. En verano, muy concurrida. Ver qué ver en San Vito Lo Capo y dónde alojarse.
4. Las islas Egadas

Favignana, Levanzo y Marettimo, con algunas de las aguas más claras del Mediterráneo, se visitan desde el puerto de Marsala o desde Trapani, por libre en ferri o con una excursión en barco. Ver las islas Egadas en un día.
5. Mazara del Vallo

A unos 22 km al sur, con uno de los mayores puertos pesqueros de Italia, una kasbah de callejones con murales de cerámica y el Sátiro danzante, una estatua griega de bronce rescatada del mar, en su museo. Ver qué ver en Mazara del Vallo y fotos de Mazara del Vallo.
Cómo llegar a Marsala
- En avión: el aeropuerto de Trapani-Birgi está a unos 15 km (unos 20 minutos en coche), con vuelos nacionales y europeos. El de Palermo está a algo más de 1 hora y 30 minutos en coche: si llegas por ahí, merece la pena dedicar dos días a Palermo antes de seguir. Ver los aeropuertos de Sicilia.
- En coche: desde Palermo, unos 120 km por la autopista A29 (alrededor de 1 h 30 min); desde Trapani, unos 40 minutos; desde Agrigento, unas 2 horas por la SS115. Son carreteras fáciles y llanas en la última parte. Nosotros llegamos cada año desde Mesina, en unas 5 horas con paradas.
- En tren: Marsala tiene estación, bastante céntrica, pero los trenes en el oeste de Sicilia son lentos: desde Palermo se tarda más de 3 horas. Para ese trayecto, el autobús suele ser mejor opción.
- En barco: desde el puerto de Marsala hay conexiones con las islas Egadas.
Preguntas frecuentes sobre Marsala
¿Dónde está Marsala?
En la costa occidental de Sicilia, en la provincia de Trapani, a unos 30 km de Trapani y a 1 h 30 min de Palermo en coche.
¿Merece la pena visitar Marsala?
Sí, sobre todo si combinas el centro histórico con la laguna del Stagnone, las salinas y la isla de Mozia, uno de los paisajes más bonitos de Sicilia. Y es una base perfecta para el oeste de la isla.
¿Qué ver en Marsala en un día?
El centro histórico (Porta Garibaldi, el mercado, Via Garibaldi, la catedral y Piazza della Repubblica), el Museo Arqueológico con la nave púnica, la isla de Mozia y el atardecer en las salinas.
¿Qué bodegas visitar en Marsala?
Las históricas Florio y Pellegrino, y Donnafugata. Todas ofrecen visitas guiadas con cata: reserva con antelación en verano.
¿Tiene playas Marsala?
Sí: la laguna del Stagnone, de agua baja y cálida, ideal para niños y para el kitesurf, y las playas de arena al sur del centro. Para playas de postal, San Vito Lo Capo o las islas Egadas.
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