Aquileia (Aquilea en español, también escrita Aquileya) es hoy una pequeña localidad de unos 3.000 habitantes en la llanura de Friuli-Venecia Julia, a solo 10 km de Grado y del mar Adriático. Cuesta imaginarlo al verla ahora, pero hace unos 1.700 años fue una de las grandes ciudades romanas del norte de Italia.
En su momento de máximo esplendor se estima que llegó a rondar los 50.000 habitantes, tenía un importante puerto fluvial conectado con el Adriático y era uno de los principales centros comerciales del noreste del Imperio romano. Más tarde se convirtió también en una de las primeras y más influyentes sedes cristianas de Occidente.
Hoy, la zona arqueológica y la basílica patriarcal de Aquileia forman parte del Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO desde 1998. La gran protagonista de la visita es la basílica, que conserva un extraordinario pavimento de mosaicos paleocristianos de unos 760 m², uno de los mayores y mejor conservados del Occidente romano.

Vivimos en Italia desde 2004 y Friuli-Venecia Julia es una región que hemos recorrido en varias ocasiones. En esta guía te contamos qué ver en Aquileia, en qué orden visitar sus monumentos, cómo interpretar sus mosaicos, cuánto cuestan las entradas en 2026 y cómo combinar la visita con Grado, Palmanova y otros lugares cercanos.
🧭 Aquileia en resumen
- Imprescindibles: 4. La basílica con sus mosaicos y criptas, la Domus de Tito Macro, el Museo Arqueológico Nacional y el foro con el puerto fluvial. Ver mapa.
- Tiempo: medio día para la basílica y los restos al aire libre; un día con el museo.
- Entradas: desde 2026, un billete único de 12 € para todo el complejo de la basílica y la Domus de Tito Macro (gratis para menores de 18). El Museo Arqueológico, 10 €. Foro, puerto y necrópolis, gratis.
- Ojo: los domingos y festivos, la basílica y las criptas no abren hasta las 12:00. El museo cierra los lunes.
- Cómo llegar: no tiene tren. En coche, a 1 hora y media de Venecia y a 45 minutos de Trieste. En tren hasta Cervignano-Aquileia-Grado y autobús.
- Combínala con: Grado (10 km, playa y laguna) o Palmanova (17 km).
¿Merece la pena visitar Aquileia? Para nosotros, sí, pero conviene saber qué vais a encontrar. La basílica y sus mosaicos son excepcionales y justifican por sí solos la visita, mientras que el Museo Arqueológico Nacional es uno de los más interesantes del norte de Italia. En cambio, el foro, el antiguo puerto y muchas de las casas romanas se conservan principalmente a nivel de sus cimientos: impresionan mucho más cuando sabes qué estás viendo, pero pueden decepcionar si llegas esperando una ciudad excavada como Pompeya.
Precisamente ahí está parte de lo fascinante de Aquileia: gran parte de la antigua ciudad romana continúa todavía bajo tierra, escondida bajo campos y zonas agrícolas. Lo que hoy vemos es solo una pequeña parte de la enorme ciudad que existió aquí hace casi dos mil años.

Para una primera visita, calcula medio día si quieres concentrarte en la basílica, los mosaicos y los principales restos arqueológicos; merece la pena dedicarle un día completo si quieres añadir la Domus de Tito Macro y visitar con calma el Museo Arqueológico Nacional.
- Mapa de Aquileia
- Para entender Aquileia: de ciudad romana a patriarcado
- La basílica y los mosaicos
- La Domus de Tito Macro
- El Museo Arqueológico Nacional
- Foro, puerto fluvial y restos al aire libre
- Entradas y horarios 2026
- Ruta de medio día y de un día
- Consejos prácticos · Eventos · Dónde dormir · Cómo llegar · Qué ver cerca · Preguntas frecuentes
Mapa de Aquileia: dónde está cada cosa
Aquileia es fácil de entender: la carretera principal, Via Giulia Augusta, cruza el pueblo de norte a sur siguiendo el trazado del antiguo eje romano. Junto a ella están el foro y, un poco al sur, la plaza del Capitolo con la basílica, su campanario y el baptisterio. Al este, paralelo a la carretera, el puerto fluvial, unido a la basílica por la Via Sacra, un paseo de cipreses. El Museo Arqueológico queda al norte, en Via Roma. Todo se recorre a pie: entre el museo y la basílica hay unos 10–15 minutos.
Orden de visita recomendado: 1. Basílica y criptas · 2. Baptisterio y Südhalle · 3. Domus y Palacio Episcopal · 4. Domus de Tito Macro · 5. Puerto fluvial y Via Sacra · 6. Foro romano · 7. Sepolcreto (necrópolis) · 8. Museo Arqueológico Nacional · 9. Cementerio de los Héroes, detrás de la basílica.
Para entender Aquileia

Una colonia en la frontera
Roma fundó Aquileia en el 181 a. C. como colonia militar en el extremo noreste de Italia, para frenar a los pueblos de los Alpes y controlar el acceso a la llanura. Tenía a su favor un río navegable, el Natiso, que la unía al mar, y quedaba en el cruce de las rutas hacia los Balcanes y el Danubio. Se convirtió en un gran centro comercial: aquí llegaba el ámbar del Báltico, que los talleres de Aquileia trabajaban y vendían por todo el Imperio, y de aquí salían vino, aceite y vidrio. En los siglos I al IV llegó a tener unos 50.000 habitantes y fue una de las ciudades más importantes de Italia.
Una de las primeras Iglesias de Occidente
Según la tradición, el cristianismo llegó con san Marcos, que habría enviado como obispo a san Hermágoras. Lo seguro es que, justo después del Edicto de Milán (313), cuando el cristianismo dejó de estar perseguido, el obispo Teodoro construyó aquí un gran complejo de culto, con las salas cuyos mosaicos ves hoy. Desde Aquileia se evangelizó buena parte de Europa central.
Atila, el patriarcado y el olvido
En el 452, los hunos de Atila arrasaron la ciudad. Muchos habitantes huyeron a las islas de la laguna, a Grado, y la tradición dice que de aquellos refugiados nació, con el tiempo, Venecia. Aquileia no volvió a ser una gran ciudad, pero siguió siendo la sede de los patriarcas, que en la Edad Media gobernaron también como señores feudales de buena parte de Friuli. El patriarca Poppo reconstruyó la basílica y levantó el campanario en el siglo XI. El patriarcado duró, al menos de nombre, hasta 1751.
Por qué casi todo sigue bajo tierra
Como la ciudad se abandonó y nunca volvió a crecer, sus restos quedaron bajo los campos. Eso es una mala noticia para el visitante, que ve sobre todo cimientos, y una gran noticia para la arqueología: la UNESCO la define como una reserva arqueológica única, porque la mayor parte de la ciudad romana está todavía por excavar, intacta. Y se sigue excavando cada año.
1. La basílica de Aquileia y sus mosaicos
La basílica de Santa Maria Assunta (dedicada también a los santos Hermágoras y Fortunato), en la Piazza Capitolo, es la razón principal del viaje. Lo que ves es un edificio gótico-románico del siglo XI, pero bajo sus pies está el suelo de la iglesia del siglo IV.
El gran mosaico de la nave

El pavimento de la antigua sala sur del obispo Teodoro, de comienzos del siglo IV, unos 760 m² de mosaico de colores. Se descubrió en 1909, bajo el suelo medieval, y hoy se recorre por pasarelas de vidrio que te dejan mirarlo de cerca, casi encima.
Cómo leerlo: son de los primeros años en que los cristianos podían representar su fe abiertamente, y todavía usan el lenguaje de la decoración romana. Por eso un visitante de la época veía escenas de pesca, animales y retratos que podían estar en cualquier villa; un cristiano leía otra cosa. Fíjate en:
- La historia de Jonás, cerca del altar: el profeta tragado por el monstruo marino y devuelto a tierra, símbolo de la resurrección, en un mar lleno de peces y de amorcillos pescando.
- El Buen Pastor con la oveja sobre los hombros.
- La inscripción del obispo Teodoro, que celebra la construcción del edificio.
- Los retratos de hombres y mujeres en recuadros: probablemente los donantes que pagaron el mosaico.
- Los animales y las cestas con caracoles, pájaros y frutos, el repertorio de la decoración romana con un significado nuevo.
La cripta de los frescos y la cripta de las excavaciones

Bajo la basílica se esconden dos espacios que merece mucho la pena visitar porque permiten entender las distintas etapas de la historia de Aquileia, desde las primeras comunidades cristianas hasta la Edad Media.
- La Cripta de los Frescos, situada bajo el presbiterio, fue construida en el siglo IX para custodiar las reliquias de los mártires de Aquileia. Lo que más llama la atención es el extraordinario ciclo de frescos del siglo XII que cubre sus paredes y bóvedas. Las escenas narran episodios relacionados con san Marcos, san Hermágoras y san Fortunato, además de momentos de la Pasión de Cristo y de los orígenes del cristianismo en Aquileia.
- La Cripta de las Excavaciones (Cripta degli Scavi), a la izquierda de la entrada de la basílica, es completamente diferente. Aquí se desciende literalmente por las distintas capas de la ciudad: se conservan los mosaicos de la sala norte del complejo episcopal de Teodoro, de comienzos del siglo IV, y restos de construcciones romanas todavía anteriores. Fijaos especialmente en la conocida escena de la lucha entre el gallo y la tortuga, interpretada tradicionalmente como una representación simbólica del enfrentamiento entre la luz y las tinieblas. Es uno de los mejores lugares de Aquileia para comprender cómo los edificios cristianos se levantaron sobre estructuras romanas anteriores.
El baptisterio y la Südhalle
Frente a la basílica se encuentra el baptisterio paleocristiano, de planta octogonal y con una gran pila central destinada al bautismo por inmersión. Formaba parte del gran complejo episcopal que fue creciendo junto a la basílica durante los primeros siglos del cristianismo.
Junto al baptisterio se visita la Südhalle, literalmente «sala sur», uno de los espacios arqueológicos más interesantes del conjunto. Su nombre alemán recuerda las excavaciones realizadas cuando Aquileia pertenecía al Imperio austrohúngaro. En su interior se conserva otro importante pavimento de mosaico paleocristiano; entre sus figuras destaca un magnífico pavo real, un animal que en el arte cristiano antiguo se asociaba frecuentemente con la inmortalidad y la vida eterna.
La Südhalle permite además hacerse una idea de lo complejo que llegó a ser este gran centro religioso: la basílica que vemos hoy es solo la última etapa de un conjunto que fue transformándose y ampliándose durante siglos.
La Domus y el Palacio Episcopal
A pocos pasos de la basílica se encuentra el área arqueológica de la Domus y el Palacio Episcopal, protegida actualmente por una estructura moderna. Aquí se superponen nuevamente varias fases de la historia de Aquileia: primero hubo residencias romanas, decoradas con pavimentos de mosaico, y posteriormente la zona fue incorporada al gran complejo utilizado por los obispos de la ciudad.
La visita resulta especialmente interesante porque permite observar cómo el barrio residencial romano fue cambiando a medida que Aquileia se convertía en uno de los centros cristianos más importantes del norte de Italia. No esperéis un palacio completo en pie: lo que se conservan son principalmente muros, estructuras y mosaicos originales, que se entienden mucho mejor después de haber visitado la basílica.
La entrada está incluida en el billete único del complejo basilical, por lo que merece la pena añadirla al recorrido antes de continuar hacia la Domus de Tito Macro o las demás zonas arqueológicas de Aquileia.
El campanario

El gran campanario de Aquileia, de más de 70 metros de altura, domina completamente la Piazza Capitolo y es uno de los mejores puntos de referencia para orientarse por la ciudad. Fue levantado en el siglo XI durante las grandes obras promovidas por el patriarca Poppo, responsable también de la reconstrucción medieval de la basílica.
Para construirlo se reutilizaron grandes bloques de piedra procedentes de antiguos edificios romanos, entre ellos materiales relacionados con el anfiteatro de Aquileia. Es un buen ejemplo de algo que veréis continuamente aquí: la ciudad medieval creció literalmente utilizando partes de la antigua ciudad romana.
Cuando está abierto al público, merece la pena subir por las vistas sobre la llanura friulana. Desde lo alto se distingue la zona arqueológica, la laguna de Grado y, en días despejados, incluso el perfil de los Alpes.
Importante: la apertura del campanario es estacional y puede variar según el periodo del año, por lo que conviene comprobarla en la taquilla de la basílica antes de organizar la visita.
2. La Domus de Tito Macro
La Domus de Tito Macro es uno de los lugares que más ayudan a imaginar cómo era realmente la Aquileia romana. Con unos 1.700 m² de superficie, es una de las mayores casas romanas excavadas en el norte de Italia y desde 2023 puede visitarse de forma regular.
La vivienda perteneció a una familia acomodada y fue utilizada durante varios siglos. Su nombre moderno procede de un pequeño peso de piedra con la inscripción T. MACR. encontrado durante las excavaciones y relacionado tradicionalmente con el nombre de uno de sus propietarios.
Lo más interesante no son únicamente los mosaicos conservados, sino la forma en que se presenta el conjunto. Una gran cubierta contemporánea reproduce el volumen y las proporciones de la antigua vivienda, permitiendo entender mucho mejor los espacios que si solo viéramos los cimientos a ras de suelo.
Durante el recorrido podéis distinguir las diferentes partes de la casa, desde las zonas de representación hasta los patios y habitaciones privadas, con numerosos pavimentos de mosaico conservados en su posición original. La visita ayuda a comprender cómo vivía una familia rica de Aquileia y cómo se organizaban las grandes residencias urbanas romanas.
Por qué merece la pena: después de visitar el foro y la basílica, aquí la ciudad romana resulta mucho más fácil de imaginar. Para nosotros es uno de los mejores complementos de la visita, especialmente porque permite pasar de los restos arqueológicos a ras de suelo a un espacio donde se perciben realmente las dimensiones de una casa romana.
La entrada está incluida en el billete único de 12 € del complejo de la basílica y la Domus de Tito Macro.
3. El Museo Arqueológico Nacional (MAN)

Uno de los museos arqueológicos más importantes del norte de Italia, en una villa del siglo XIX, en Via Roma, desde 1882, cuando Aquileia era austriaca. Aquí está lo que se ha encontrado en la ciudad.
Qué mirar:
- Los retratos y el grupo de estatuas de la familia imperial julio-claudia.
- El mosaico del «suelo sin barrer» (pavimento non spazzato), de finales del siglo I a. C.: un suelo de comedor que imita restos de comida caídos al suelo (espinas, cáscaras, huesos). Era una broma de moda entre los romanos ricos.
- Los ámbares, vidrios y gemas grabadas, que recuerdan que Aquileia era un centro de artesanía de lujo.
- El jardín y las galerías lapidarias, con cientos de inscripciones, relieves y fragmentos de arquitectura.
- Los almacenes visitables, abiertos desde noviembre de 2024, con más de 5.000 objetos (vidrios, cerámicas, hueso, metal).

Práctico: 10 € (2 € reducida). De martes a domingo, de 10 a 19 h; cierra los lunes. Calcula 1 hora y media o 2.
4. Foro, puerto fluvial y restos al aire libre (gratis)
El foro romano
El foro romano de Aquileia era el corazón político, religioso y comercial de la ciudad. La gran plaza, de aproximadamente 141 × 55 metros, se encontraba junto al principal eje urbano y estaba rodeada por pórticos y edificios públicos.
Hoy se conservan parte del pavimento, bases arquitectónicas y una característica fila de columnas reconstruidas durante las intervenciones arqueológicas del siglo XX. Aunque el conjunto es mucho más fragmentario que otros foros romanos de Italia, ayuda a comprender las enormes dimensiones que llegó a tener Aquileia en época imperial.

Consejo: no esperéis un foro monumental conservado como el de Roma o Pompeya. La visita es bastante rápida, pero merece la pena detenerse unos minutos e imaginar esta zona llena de templos, pórticos, tiendas y edificios administrativos.
El puerto fluvial y la Via Sacra

El puerto fluvial era una de las claves de la riqueza de Aquileia. Se encontraba junto al antiguo curso del Natiso cum Turro, un río navegable que bordeaba la ciudad por el este y que en esta zona alcanzaba casi 50 metros de anchura.
Las estructuras visibles corresponden principalmente a la gran reorganización del puerto realizada a comienzos del siglo I d. C.. Todavía se distinguen las plataformas de carga y descarga, los muelles de piedra, las rampas que conectaban con las calles urbanas y los restos de enormes almacenes utilizados para guardar las mercancías.
Por aquí llegaban barcos procedentes del Adriático y del Mediterráneo cargados de vino, aceite, cerámica, vidrio y otros productos que después continuaban hacia el interior de Europa. El puerto fue uno de los motores económicos de Aquileia hasta la Antigüedad tardía, cuando las actividades comerciales comenzaron a desplazarse hacia otras zonas de la ciudad.
Junto al antiguo puerto discurre la llamada Via Sacra, un agradable paseo entre cipreses que conduce hacia la basílica. Aunque hoy parece un camino antiguo, su trazado actual fue acondicionado en los años treinta del siglo XX siguiendo aproximadamente el antiguo curso del río. Para nosotros es uno de los paseos más agradables de Aquileia.
El Decumano di Aratria Galla
Otro lugar interesante para comprender la estructura urbana de Aquileia es el Decumano di Aratria Galla, un tramo conservado de una antigua calle romana que comunicaba la zona del puerto con el foro y otros barrios de la ciudad.
Se conservan alrededor de 100 metros del pavimento original, suficientes para apreciar cómo estaban organizadas las calles romanas y cómo se conectaban las diferentes zonas monumentales. La visita es breve y puede añadirse fácilmente al recorrido entre el foro y las demás áreas arqueológicas.
El Sepolcreto y los mercados tardoantiguos
Aquileia conserva también varios restos menos conocidos que ayudan a entender cómo evolucionó la ciudad fuera de sus grandes monumentos.
- El Sepolcreto: es el único tramo de necrópolis romana actualmente visitable en Aquileia. Está formado por cinco recintos funerarios familiares situados junto a una antigua vía que salía de la ciudad. Las tumbas comenzaron a utilizarse desde el siglo I d. C. y algunas continuaron en uso hasta la Antigüedad tardía.
- Los mercados tardoantiguos del Fondo Pasqualis: en el siglo V, cuando la actividad del viejo puerto fluvial había perdido importancia, parte del comercio se desplazó hacia esta zona meridional de Aquileia. Se conservan varias plazas pavimentadas utilizadas como áreas de mercado y hasta tableros de juego grabados en la piedra, un pequeño detalle que ayuda a imaginar la vida cotidiana de quienes trabajaban y compraban aquí.
- El Museo Paleocristiano: se encuentra en la zona de Monastero, algo apartada del centro principal, y conserva restos y mosaicos relacionados con una antigua basílica paleocristiana. Es una visita interesante si queréis profundizar en la historia cristiana de Aquileia, aunque sus horarios suelen ser más limitados que los del Museo Arqueológico Nacional, por lo que conviene comprobarlos antes de ir.
El Cementerio de los Héroes y el Soldado Desconocido
Detrás del ábside de la basílica se encuentra el pequeño Cementerio de los Héroes, rodeado de cipreses y dedicado a los soldados italianos muertos durante la Primera Guerra Mundial.
Su historia está estrechamente vinculada a uno de los episodios más simbólicos de la memoria italiana. En octubre de 1921 fueron trasladados hasta la basílica de Aquileia los restos de once soldados italianos no identificados, procedentes de diferentes campos de batalla de la Primera Guerra Mundial.
La encargada de elegir uno de aquellos once féretros fue Maria Bergamas, madre de Antonio Bergamas, un soldado cuyo cuerpo nunca pudo ser identificado. El ataúd elegido fue trasladado en tren hasta Roma y, el 4 de noviembre de 1921, enterrado en el Vittoriano, bajo el Altar de la Patria, como Milite Ignoto o Soldado Desconocido de Italia.
Los otros diez soldados desconocidos permanecieron en Aquileia y están enterrados en este cementerio, donde también descansa Maria Bergamas. Es una visita muy breve, pero merece la pena hacerla después de salir de la basílica porque añade una capa mucho más reciente a la historia de la ciudad.
Entradas y horarios de Aquileia en 2026
| Lugar | Precio | A tener en cuenta |
|---|---|---|
| Complejo de la basílica + Domus de Tito Macro (basílica, cripta de los frescos, cripta de las excavaciones, baptisterio con Südhalle, Domus y Palacio Episcopal, Domus de Tito Macro) | 12 € | Gratis para menores de 18 y con la FVGcard. Se compra online o en taquilla |
| Museo Arqueológico Nacional | 10 € (2 € reducida) | De martes a domingo, de 10 a 19 h. Cierra los lunes |
| Foro, puerto fluvial, Sepolcreto, mercados | Gratis | Al aire libre |
| Campanario | Precio en taquilla | Solo de abril a septiembre |
Horarios del complejo de la basílica:
- Abril–septiembre: de lunes a sábado, de 10 a 19 h.
- Marzo y octubre: de lunes a sábado, de 10 a 18 h.
- Noviembre–febrero: de lunes a viernes, de 10 a 16 h; sábado, de 10 a 17 h.
- Domingos y festivos: la basílica y las criptas abren a las 12:00 (antes hay misa); el resto, a las 10:00.
La basílica cierra también durante bodas y funerales; en la web oficial (basilicadiaquileia.it) publican los cierres puntuales. Con la FVGcard, la tarjeta turística de la región, entras gratis en la basílica, el museo y la Domus de Tito Macro: compensa si vas a seguir por Friuli.
Qué ver en Aquileia en medio día y en un día
Aquileia es pequeña y los principales lugares están bastante cerca unos de otros, así que se puede visitar perfectamente a pie. Para una primera visita, medio día permite conocer lo esencial; con un día completo podéis añadir el Museo Arqueológico y recorrer las zonas romanas con mucha más calma.
Aquileia en medio día: lo imprescindible
Si solo disponéis de unas 3–4 horas, nosotros priorizaríamos la basílica y los mosaicos, la Domus de Tito Macro y los principales restos de la ciudad romana.
- Foro romano: empieza junto a Via Giulia Augusta para hacerte una primera idea de las dimensiones de la antigua ciudad romana y ver las columnas reconstruidas de la plaza principal.
- Puerto fluvial y Via Sacra: desde el foro puedes continuar hacia los restos del antiguo puerto romano y recorrer el agradable paseo de cipreses de la Via Sacra en dirección a la basílica.
- Basílica de Aquileia: dedica aquí la mayor parte del tiempo. Además del enorme pavimento de mosaicos paleocristianos, merece la pena entrar en la Cripta de los Frescos, la Cripta de las Excavaciones, el baptisterio y la Südhalle.
- Domus de Tito Macro: termina la visita en esta gran casa romana, uno de los mejores lugares de Aquileia para entender cómo eran realmente las viviendas de las familias acomodadas de la ciudad.
Si vais muy justos de tiempo, no eliminaríamos la basílica ni la Domus de Tito Macro. El foro y el puerto se visitan con bastante rapidez y pueden adaptarse mejor al tiempo disponible.
Aquileia en un día completo
Con un día entero podéis hacer la misma ruta con calma y añadir el Museo Arqueológico Nacional, que merece especialmente la pena si queréis comprender lo que habéis visto en las excavaciones.
Después de visitar el foro, el puerto, la basílica y la Domus de Tito Macro, continuad hacia el Museo Arqueológico Nacional, donde se conservan esculturas, mosaicos, vidrios, ámbares, inscripciones y muchos de los objetos encontrados durante las excavaciones de Aquileia.
Completad el recorrido con el Sepolcreto romano, el Decumano di Aratria Galla y, si está abierto durante vuestra visita, la subida al campanario de la basílica. Detrás de la basílica podéis acercaros también al Cementerio de los Héroes, relacionado con la elección del Soldado Desconocido italiano en 1921.
Si viajáis en verano, una combinación que nos gusta especialmente es dedicar el día a Aquileia y continuar después hasta Grado, a unos 10 km, para pasear por su centro histórico, cenar o terminar la jornada junto al Adriático.
A tener en cuenta: los lunes cierra el Museo Arqueológico Nacional. Los domingos y festivos, la basílica y las criptas abren más tarde por las celebraciones religiosas, así que conviene reorganizar la ruta empezando por el museo o por las zonas arqueológicas al aire libre.
Consejos prácticos
- No vayas el lunes si quieres ver el museo, ni el domingo por la mañana si quieres empezar por la basílica.
- En verano hace mucho calor y no hay sombra en el foro ni en el puerto: deja los restos al aire libre para primera hora o para el final de la tarde, y los interiores para el mediodía.
- Las pasarelas de vidrio de la basílica son transparentes: a quien tenga vértigo le puede impresionar, aunque la altura es mínima.
- Con niños: los peces y animales de los mosaicos les encantan, y la Domus de Tito Macro se entiende muy bien. El museo puede hacerse largo. Los menores de 18 entran gratis en la basílica.
- Aparcamiento: hay aparcamiento de pago junto a la zona arqueológica y aparcamientos gratuitos a 10–15 minutos a pie. El Infopoint de turismo está en Via Giulia Augusta, 11.
- En bici: por Aquileia pasa la ciclovía Alpe Adria (Salzburgo–Grado). El tramo Aquileia–Grado, llano y junto a la laguna, es precioso.
Eventos en Aquileia
Aquileia organiza durante todo el año actividades relacionadas con su pasado romano, la arqueología y la basílica. Si podéis elegir las fechas del viaje, algunos eventos permiten visitar excavaciones normalmente cerradas, asistir a recreaciones históricas o descubrir las zonas arqueológicas de una forma diferente.
- Cabossa (enero): una de las tradiciones populares más características de Aquileia, celebrada alrededor de la Epifanía. El momento principal es el encendido del gran fuego de Beleno, una tradición vinculada simbólicamente a antiguos ritos celtas y al comienzo del nuevo año. En 2026 se celebró del 4 al 6 de enero.
- Giornate Europee dell’Archeologia (junio): probablemente uno de los mejores momentos del año para los amantes de la arqueología. Durante varios días se organizan visitas guiadas, aperturas extraordinarias y open days de las excavaciones arqueológicas, donde es posible conocer trabajos que normalmente no están abiertos al público. En 2026 fueron del 12 al 14 de junio.
- Tempora in Aquileia: la gran recreación histórica dedicada a la fundación de Aquileia en el 181 a. C.. Más de 500 recreadores transforman el centro y las zonas arqueológicas en una ciudad de época romana, con legionarios, guerreros celtas, campamentos, batallas, rituales, ceremonias, espectáculos y actividades para niños. En 2026 se celebró del 19 al 21 de junio. Desde esta edición el evento pasa a tener carácter bienal.
- Concierto del solsticio de verano: uno de los eventos más especiales de Aquileia se celebra al amanecer junto a los restos del antiguo puerto fluvial romano, coincidiendo con el solsticio de verano. En 2026 tuvo lugar el 21 de junio.
- Aquileia Film Festival (finales de julio y principios de agosto): festival dedicado al cine arqueológico y a la divulgación histórica, con documentales, encuentros con arqueólogos y especialistas y proyecciones al aire libre. En 2026 llegó a su XVII edición, del 28 de julio al 4 de agosto.
- Giornate Europee del Patrimonio (septiembre): otro buen fin de semana para visitar Aquileia, con aperturas nocturnas, visitas temáticas, actividades arqueológicas y entradas especiales. En 2026, por ejemplo, el Museo Arqueológico Nacional abrió excepcionalmente hasta las 23:00.
- Concerti in Basilica: durante el verano y principios de otoño la Basílica Patriarcal acoge una prestigiosa temporada de conciertos de música coral y sacra. Es una oportunidad especialmente bonita para entrar en la basílica por la tarde o por la noche y verla en un ambiente completamente diferente.
Consejo: las fechas cambian cada año y algunas visitas a excavaciones requieren reserva previa. Antes del viaje conviene consultar la agenda de la Fondazione Aquileia y de la Basílica de Aquileia, sobre todo si vais entre junio y septiembre.
Dónde dormir en Aquileia
Aquileia es pequeña y se ve bien en una excursión de un día, pero dormir aquí es tranquilo y barato, y por la tarde, sin grupos, la Piazza Capitolo es otra cosa. Muchos viajeros prefieren alojarse en Grado (más ambiente, mar) o en Cervignano (estación de tren). Algunos alojamientos recomendados:
- Hotel Patriarchi (3 estrellas): habitaciones amplias, aparcamiento gratuito y restaurante. Buena relación calidad-precio.
- Alla Basilica (2 estrellas): sencillo y barato, junto a la basílica, con restaurante de cocina de la zona.
- Ostello Domus Augusta: albergue sencillo con habitaciones dobles, triples y familiares; algunas con baño compartido. Precios bajos.
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- Hoteles y apartamentos en Cervignano del Friuli
Cómo llegar a Aquileia
- En coche: autopista A4 Venecia–Trieste, salida Palmanova (a unos 17 km) y después la carretera SS352 hacia Grado. Desde Venecia, alrededor de 1 hora y media; desde Trieste, unos 45 minutos; desde Udine, unos 40.
- En tren: Aquileia no tiene estación. La más cercana es Cervignano-Aquileia-Grado, en la línea Venecia–Trieste, a unos 8 km. Desde allí, autobuses de TPL FVG hacia Grado que paran en Aquileia; consulta horarios en tplfvg.it, porque los festivos hay pocos.
- En avión: el aeropuerto más cercano es el de Trieste (Ronchi dei Legionari), a unos 25 km, con estación de tren propia. El de Venecia está a unos 120 km.
- En barco desde Grado: de mayo a septiembre hay una línea marítima entre Grado y Aquileia (todos los días excepto los lunes).
Qué ver cerca de Aquileia
- Grado (10 km): la «isla del Sol», con su casco antiguo de calles estrechas, la basílica de Santa Eufemia, playas y la laguna. El complemento perfecto, sobre todo en verano.
- Palmanova (17 km): la ciudad fortaleza veneciana en forma de estrella de nueve puntas, Patrimonio de la UNESCO.
- Cividale del Friuli: el templete longobardo, también Patrimonio de la UNESCO, y el Puente del Diablo.
- Udine, la capital de Friuli, con la plaza de la Libertad, de aire veneciano, y los Tiepolo.
- Trieste, a unos 45 minutos, y el castillo de Miramare.
Si te interesa la UNESCO, tienes los demás sitios de Italia en los sitios Patrimonio de la UNESCO en Italia (parte I) y (parte II), y más imágenes en fotos de Aquileia.
Preguntas frecuentes sobre Aquileia
¿Dónde está Aquileia?
En Friuli-Venecia Julia, en el noreste de Italia, en la provincia de Udine, a 10 km de Grado y del mar Adriático, entre Venecia (unos 120 km) y Trieste (unos 45 km).
¿Por qué es famosa Aquileia?
Fue una de las grandes ciudades del Imperio romano y una de las primeras sedes cristianas de Occidente. Su basílica guarda el mayor pavimento de mosaico paleocristiano del Occidente romano, y es Patrimonio de la UNESCO desde 1998.
¿Cuánto tiempo hace falta para ver Aquileia?
Medio día para la basílica, la Domus de Tito Macro y los restos al aire libre; un día completo si añades el Museo Arqueológico Nacional.
¿Cuánto cuesta entrar en la basílica de Aquileia?
Desde 2026 hay un billete único de 12 € que incluye la basílica, las dos criptas, el baptisterio con la Südhalle, la Domus y Palacio Episcopal y la Domus de Tito Macro. Los menores de 18 entran gratis.
¿Se puede ir a Aquileia sin coche?
Sí: tren hasta Cervignano-Aquileia-Grado y autobús (unos 8 km). En verano también hay barco desde Grado.
¿Qué ver en Aquileia gratis?
El foro romano, el puerto fluvial con la Via Sacra, el Sepolcreto, los mercados tardoantiguos y el Cementerio de los Héroes, detrás de la basílica.
Información revisada en octubre de 2026 con las webs oficiales de la Basílica de Aquileia, el Museo Arqueológico Nacional (Ministerio de Cultura), la Fundación Aquileia, la UNESCO y el turismo de Grado y de Friuli-Venecia Julia. Precios y horarios cambian: compruébalos antes de ir. Algunos enlaces son de afiliación; si reservas a través de ellos no pagas más y nos ayudas a mantener el blog.
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