A pocos kilómetros de Milán se encuentra uno de los monumentos más bellos de toda Italia: La Certosa de Pavia, fundada en el 1396, reconocida como uno de los monumentos más importantes del renacimiento por su riquezas artísticas, sean en su exterior que en su interior.
La construcción de la Certosa de Pavia fue encargada por Gian Galleazzo Visconti, el duque de Milán, para albergar el mausoleo familiar. Encargó la construcción de este lugar a los monjes certosinos, que aquí residían y trabajaban respetando los rigurosos rituales que el orden monástico al que pertenecían dictaba.
A los monjes certosinos se les reconoce como grandes trabajadores en las artes manuales, trabajos que requerían de gran paciencia; y aquí de estas ricas obras de arte se encuentran por doquier: vitrales, bellísimos trabajos de talle en madera en el salón del altar mayor, intrincadas obras de mármol, bronce y piedras preciosas, candelabros, murales en lapislázuli y afrescos y cuadros que dejan boquiabierta a todos los visitantes de este lugar.
Es gracias a todas estas bellezas que se encuentran aquí que en Italia existe el modo de decir de “tener paciencia de certosino” cuando se encuentra a alguien muy paciente.
Interesante también conocer el modo de vivir de los monjes certosinos, dedicados al trabajo y a la oración sin ningún contacto con el mundo exterior. Vivian en Celdas de dos pisos, donde tenian su habitación, lugar de trabajo y huerto para uso personal. Las celdas estaban conectadas a través de dos grandes claustros, tambien de enorme belleza. 
Hoy en día, la Certosa de Pavia no es más un monasterio Certosino, sino que en él habitan los monjes Cistercienses, encargándose de mantener el lugar en buen estado, de ser “guías turísticas” del lugar y de la producción y venta de productos artesanales de excelente calidad como jabones, especias, infusiones, caramelos, jarabes y licores.
Visitar la Certosa de Pavia es una experiencia que no puedes perderte si visitas Milán o sus alrededores. Al llegar te recibirán los monjes calurosamente, con muchísimas ganas de enseñarte las bellezas del lugar en un recorrido que dura aproximadamente 30 minutos, donde muestran el interior del Monasterio, contando su Historia y el modo de vivir dentro del monasterio. La visita es totalmente gratis, aunque recomendamos que al terminar la visita le ofrezcas algunos pocos euros a los monjes para agradecer su simpatía y disponibilidad. Les aseguro que serán utilizados para la noble causa de seguir manteniendo este preciosísimo lugar.
Visitar la Certosa de Pavia es fácil, pues la Certosa cuenta con una estación ferroviaria a pocos metros de la entrada (estación Certosa de Pavia). Hay aproximadamente un tren regional cada hora, que parte desde Milán (desde la estación Milano Lambrate, Greco Pirelli o Rogoredo) y en sólo 20 minutos nos deja en la Certosa. (precio del tren: 2,50€ aprox.)
llegar en automóvil es también muy fácil: tomando la vía provincial SP-35 en dirección Pavia, luego de 15 kilómetros verá a pocos metros la imponente Certosa.
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Absolutamente lindo.