Es el detector de mentiras más antiguo que existe, pues la leyenda narra que quien introduce la mano en su boca diciendo una mentira, éste se comerá su mano! demostrando así a todo el mundo que es un mentiroso!
La Boca de la verdad es probablemente la tapa de una alcantarilla del siglo I D.C. con forma de mascara que representa un Fauno. Es un enorme disco de mármol de 1,80 metros de diámetro, y de un peso superior a los 1300 kgs.
No se sabe con precisión a quien representa la cara de la mascara, y durante el curso de la historia ha sido atribuido a varios sujetos como Júpiter, el dios océano, un oráculo o un fauno.

Durante el medioevo ganó popularidad cuando fue utilizado como “desenmascarador de mentiras” pues los imputados debían colocar su mano en la boca de esta estatua para juzgar su inocencia o culpabilidad. Si después de haberla metido, lograba sacarla, el imputado era inocente. En caso de culpabilidad. el imputado corría el riesgo de que la Boca de la verdad le cortara de un tajo la mano: se decía que los jueces cuando estaban convencidos de la culpabilidad de un imputado, hacían cortarle la mano de parte de una tercera persona que se encontraba escondida detrás de la mascara.
La Boca de la Verdad es desde hace siglos una de las metas más visitadas por los turistas que visitan Roma, sea por su peculiaridad que por el misticismo que envuelve.
La Boca de la verdad se encuentra desde el año 1632 en el atrio de la Iglesia de Santa Maria in Cosmedin, edificada en el siglo VI.

Para visitar la Bocca della Veritá, debe dirigirse a la homónima plaza tomando los buses 95, 160, 170, 44, 716 o 781, o sino en Metro a la estación Circo Massimo.
Aproveche que se encuentre aquí y visite el interior de la Iglesia de Santa Maria de Cosmedin, un verdadero espectáculo paleocristiano.
